Adiós a las voces únicas, llegaron las redes sociales.

Compu.Me recuerdo de niño escuchando bajo la sombra de unos arboles en el patio de mi casa, las largas e interminables páginas que mi papá me obligaba a escuchar de un libro llamado “Sin Tiro de Gracia” de un tal revolucionario llamado “Orlando Tardencilla”, que es hasta la fecha y no tengo la menor idea de quién es o era, solo recuerdo que fue torturado una y otra vez… Creo que le gustaba.

El asunto en cuestión es que yo tenía tan solo 8 años y esas historias me parecían fantásticas, llenas de heroísmo y valor, dejándome una clara convicción de quienes eran los buenos y quienes los malos. No había preguntas que hacer, solo verdades que absorber trasmitidas a partir de una voz única, su autor, y claro, mi papá testigo Masaya que confirmaba todo. Continuar leyendo

Joven organizado, feliz y desempleado.

Sentado en la comodidad de mi casa, reviso mi muro de Facebook y de pronto me percato de algo que activa mis demonios internos (Y les advierto, son muchos: divertidos y perversos).

Con la facilidad que me caracteriza de poder encontrar “El pelo en la Sopa”, identifico sin ningún esfuerzo un denominador común entre mis amistades y conocidos activistas, que incluso me recuerdan mis años de juventud macabra (Buajaja): Todos están desempleados, pero a la vez, están felices viajando de arriba pa abajo y no solo por Nicaragua, sino por el mundo entero, mientras yo me muero del aburrimiento en mi casa y claro, de la envidia cochina también…

Pero y entonces… ¿Cómo le hacen? Solo se me ocurre una cosa: Coopereishon Air line. Continuar leyendo