Si pudieras tener la vida que querés realmente o esa que necesitas ¿Cómo sería?

 

Por Simone

@Simonemontiel (TW)

@LaSimone Plus (FB)

Hace unos meses en un grupo de clases hacía esa pregunta: Si mañana se levantaran y pudieran tener la vida que realmente quieren ¿Cómo sería?, y un estudiante me dijo: Ay profe, no haga esas preguntas que aquí hay gente casada. Todxs reímos y yo me quedé pensando en lo loco que al parecer suena hacerse esa pregunta en sociedades como las nuestras.

¿A qué me refiero con esto? Hablo de sociedades que se han empeñado en hacernos creer que lo importante en este mundo es llegar a un lado, en lugar de disfrutar del proceso. Y lo más peligroso, nos enseñan que una vez hayamos llegado ahí donde sea que tenemos que estar; debemos poner todo nuestro empeño en conservar ese lugar en el mundo. Esto puede ser un puesto de trabajo, una relación (de pareja), un cierto nivel de ingreso mensual, un cierto nivel de consumo, una apariencia.

¿Qué pasa con nosotrxs cuando abrazamos estas lógicas de establecerse? ese patrón de “No buscar más. Ese mandato contiene una intención intrínseca que tiene que ver con mantener o hacer perdurable algo. No me muevo de una relación porque pretende conservar cierto algo que me hizo quedarme. O produce miedo echar a la basura años invertidos en un puesto de trabajo y da pavor empezar de nuevo.

Lo que no nos deja ver esta lógica impuesta de preferir establecerse a moverse, es que nunca empezamos de cero, empezamos en otro lugar una vez que decidimos movernos, pero con todos los aprendizajes, conscientes o no que obtenemos a partir de lo que sea que hayamos vivido. El cuerpo guarda esos aprendizajes aunque a nuestra cabeza le cueste darse cuenta de los maravillosos procesos que ocurren en nuestras subjetividades y materialidades.

No quiero que acá quede la idea de que se trata de un binomio Establecerse-Moverse, en medio y en los alrededores existen diversos colores y matices que responden a las necesidades, ritmos y temporalidades de cada persona. El asunto es que recuerdo esta entrevista a Gustavo Cerati que cada cierto tiempo encuentro y comparto en FB en la que habla de esa búsqueda constante, que no sabe a dónde lo lleva pero que simplemente es lo que le mantiene creando, viviendo. Y cada vez que veo esta entrevista me siento tan identificadx porque esa búsqueda es la que nos posibilita desdibujar fronteras de todo tipo.

  1. Sobre cómo nos percibimos, eso que creemos que somos. Podemos ser mucho más de lo que creemos ser. Hacer. Sentir. En el último mes he aprendido qe me gustan convivir con una perrita llamada Candy, que me encanta estar aprendiendo a bailar salsa y que le estoy encontrando el gusto a dejarme guiar. Tres cosas que ni sospechaba hace un mes. Y me encanta que quien puedo ser sorprenda a quien creía ser.
  2. Sobre como aprendimos a vivir. Hablo acá de las emociones, la sexualidad, las afectividades, los placeres, los deseos. Pensarse por ejemplo más allá de la heteronorma, de la monogamia, de la exclusividad, de los celos, o el binomio pareja o la familia nuclear.
  3. Ir más allá de los esquemas aprendidos para leer y vivir el mundo. Las dos anteriores ayudan colateralmente a que esta tercera se vaya tejiendo en nuestras vidas.

Y es que hacerse esa pregunta da miedo, pero es un riesgo importante de hacer cada cierto tiempo. Las sociedades humanas son buenas en crearse hábitos, insanos la mayoría y por eso necesitamos tener una disponibilidad a reconocer que lo que estamos viviendo talvez no sea lo que queremos o necesitamos. Una vez que sabemos eso, hay muchas cosas que podemos hacer, y podemos buscar a otrxs que andan en los mismos pasos y búsquedas para que sea divertido el proceso.

Justo esta mañana veía el video de Ken Robinson para encontrar elementos a retomar para el grupo de clases que acompaño, y una de las ideas que se me quedó en el cuerpo fue: “Si tenemos miedo a equivocarnos nunca lograremos crear algo original” y siento que si lo traduzco a las reflexiones que estoy compartiendo retomo lo de arriesgarse, esa es un perfecta brújula que me permite poder ir más allá de lo que yo creo de mí misma, de la forma en la que me vivo en este mundo y en la que leo este mundo y me relaciono con las demás personas. Ir más allá implica necesariamente moverse. Un paso o dos, o toda una secuencia de salsa si lo sentís. A solas o acompañadxs, en grupo o con tu propia energía, moverse nos permite mutar. Establecernos es necesario por momentos, pero enunciemos en voz alta la pregunta del inicio:

Si pudiera vivir la vida que quiero o necesito ¿Cómo sería?

Respondamos la pregunta para nosotrxs, ahí dónde estamos y vean a dónde les lleva.

Este es el video de Ken Robinson:

 

Un comentario en “Si pudieras tener la vida que querés realmente o esa que necesitas ¿Cómo sería?

  1. Creo que el sistema que hemos construido te invita a olvidarte de tí y de lo que te hace feliz y a soñar y a tener la vida que siempre desearías, en vez de alentarte a lograrlo todo.

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