Si es ella, soy yo.

Por: Amarilis Acevedo.

Salgo de la oficina de administración con mi brazo doblado hacia mi pecho y dos carpetas en el medio, la de manila dentro de la plástica con toda la documentación debidamente ordenada de la actividad que recién acaba de pasar, me devuelvo y miro el reloj, son ya casi  las cuatro de la tarde, a estas alturas el último bus expreso que sale de Matagalpa a Chinandega ya lleva su camino bien avanzado –pienso-.

Termino el pasillo y los compas están platicando en el patio fresco, o bueno, fresco para nosotros con el cuerpo no tan acostumbrado al clima del pacífico. Doblo hacia el auditorio y las maletas estaban listas. ¡Qué alivio!

La Xime se despide moribunda por su calentura, la Vale está acostada en el piso. ¿Y bueno, qué hacemos? Irnos implicaría transbordar y muy posiblemente que nos agarre la noche, sin la certeza entera de llegar a nuestro destino, con nuestras mochilas de ropa y la maleta de materiales a tuto que no pesa más que nuestro cansancio, quizá en mi caso por la poca experiencia o la desvelada de anoche mientras platicábamos en el cuarto..

La posibilidad de quedarnos y dormir suena más tentadora. El chele nos dice que en 10 minutos su hermano pasa por él, e irán a visitar Telares, luego se irá para Managua. Nos invita,  nos quedamos viendo las tres y la decisión ya está tomada.

Pasados los diez minutos, mientras termino el último trago de café en el patio todos reunidos, suena el pito en la calle, ese es el aviso que debemos coger nuestras maletas y movernos al microbús que nos espera afuera.

Llegamos. Estamos en el kilómetro 135 de la carretera Matagalpa – Jinotega, en la comunidad Molino Norte. lo primero que hago es sacar la cámara del microbús y empezar a tomar fotos de todo, ya quisiera encontrarme en paisajes así más seguido, es un lugar de desconexión y conexión, pues no hay internet, ni cable, pero hay más que eso, ¡Un respiro de vida!.

Tras pasar un pasillito al aire libre entre veraneras y otras flores entramos a un lugar grande y bonito, con ventanas de madera y vidrio, es un telar del grupo de mujeres de la Fundación María Cavalleri, que elaboran diversos artículos de manera artesanal, así se ayudan económicamente y mantienen vivo el legado ancestral de tejer, en cada pieza hay colores, historia e identidad.

El recorrido ha terminado entre risas, juego, compras y un poco de drama, llegamos al hotel, abrimos la puerta y todo el peso de las mochilas se deja caer, mientras nosotras tres, dejamos caer el de nuestros cuerpos tumbándonos en la cama. Empezamos a reflexionar de cosas muy interesantes como: ¿Qué fue primero: el huevo o la gallina? ¿Dónde habrá puesto la marrana? Y… ¿A qué hora nos levantaremos para llegar mañana a Chinandega?

Llega un mensaje de texto a mi teléfono, es el chele, dice que mañana el primer bus a Chinandega sale a las 5:00 am, el segundo a las 2:00 pm, ¡Que pereza levantarse temprano! y tampoco podemos esperar tanto, transbordaremos, pero antes de mediodía, el plan ya está hecho y el de la noche también, tan solo dormiremos.

Tocan la puerta y tras wasapear un rato, llega uno de nuestros compas de Matagalpa, el chavalo quiere salir, nosotras queremos dormir, pero después de retomar la propuesta, con cero resistencia nos levantamos; un par de cervecitas y una bailadita nos haría bien, nadie se cambió de ropa, nadie se maquilló, nadie se peinó, nadie se echó desodorante, solo jalamos la puerta y nos jalamos nosotras.

Llegamos y veo cómo es el movimiento del bar esa noche: me gusta por su estructura interna de madera y porque ir ahí es recordar la última comida de pizza italiana y la rica bailada que nos dimos aquella noche en honor de la despedida de la Ora, quien voló hace poco al otro lado del charco. Hay más movimiento esta noche, la pista está más llena.

Nos llama la atención una chavala de unos 16 años, cuyos movimientos de baile son evidentemente forzados y su cara deja ver la incomodidad de sus tacones grandes y difíciles de dominar, es eso o es el tipo con el que baila lo que la incomoda,  un maje como de unos 36 años, a quien nunca le vimos la cara por completo, porque la gorra que andaba puesta le cubría la mitad, la chica andaba con su amiga de tal vez 18 años, quien se veía más cómoda y con otro tipo grande, empezamos a ver y cuestionar los cuatro lo que estaba pasando, nos creamos hipótesis y en ese momento creamos también un plan para investigar, ¿Eran realmente menores de edad?, ¿La que se veía más pequeña necesitaba ayuda?, ¿Quiénes eran los tipos?.

Las chavalas bajaron a bailar y la Vale y yo también bajamos, poniendo en ejecución el plan recientemente creado por los cuatro. Mientras nos movíamos tratábamos de acercarnos a ellas hasta que … ¡Ups! En un giro que me hizo la Vale tropezamos, nos disculpamos, hicimos rueda y empezamos a platicar, intercambiamos de pareja y poco a poco me fui llevando a la chica mayor al otro lado de la pista, mientras la Vale se quedaba bailando con la que se vía menor, tratando de investigar algo.

Mi atención entera está en la chica que baila conmigo  y en hacerle preguntas sin que se note el interés de saber lo que pasa (lo que me es un poco difícil, porque suelo ser directa y evidente en casi todo), pero en este momento no la podía encabar, tras giros de baile, intento ver qué pasa con la Vale y la otra chica, siguen bailando, ¡Bien!, pero ella voltea a cada rato a ver a su amiga que baila conmigo, ¿Y los tipos? Se han volteado y nos miran, ¡Jesús, que nervios!.  De repente, alguien llega e interrumpe nuestra cumbia, es la chica menor, diciéndole a la amiga que se vayan a sentar. Las dejo, me despido amablemente con sonrisas, abrazos y diciéndoles que estamos en la mesa de al lado por si necesitan algo.

La Vale y yo empezamos a bailar juntas para no levantar tanta sospecha y después de un rato nos fuimos a sentar junto con la Vel y el compa. La situación es esta: ambas dijeron que tenían 20 años y eran de San Ramón, los tipos andaban en su carro y las irían a dejar a sus casas, eran beisbolistas que llegaron de Managua a San Ramón a jugar…  Algo no suena bien, los equipos generalmente viajan en un microbús, y… ¿De Managua a San Ramón por un partido de beis? No sé.

La Vale nos contó que le preguntó a la menor si sentía cómoda, si estaba bien, la invitó a nuestra mesa y tras la negativa le dió la dirección del hotel donde nosotras nos estábamos quedando, le dijo que ante cualquier cosa llegara y nosotras podríamos ayudarle.

¿Paranoia? ¿Alteración de la realidad? ¿Verdad?.  Puess… en un país con tantos abusos sexuales, violencia y femicidios, cualquier cosa puede pasar. Además, todo se nos hacía demasiado extraño. Vi a esa chavala y pensé en mi sobrina que recién acaba de cumplir los quince años, en mi adolescencia, en mis primeras fiestas, que no se parecían en nada a esta situación, en la indefensión e inseguridad de la mayoría de chavalas adolescentes, quedarnos de brazos cruzados no era una opción para nosotros cuatro que coincidimos en sospechas.

Las vimos irse con los tipos, sin nada más, hicimos lo que pudimos.

Horas después la Vale se levanta y empieza a bailar cerca de su silla, un tipo la queda viendo de lejos, me percato y lo quedo viendo también, llega y la invita a bailar, ella dice que ¡No!, pasan los minutos, vuelve a llegar, ella le vuelva a decir que ¡No!, esta vez el tipo no se va, insiste, se queda de pié a la par de mi silla, me levanto y le digo: ¡Andate por favor, que ella no quiera bailar con vos, andate ya!, insiste, reaccionamos los cuatro. La Vale le hace señas al mesero, quien llama a seguridad, mientras el muchacho de seguridad llega, él se va de nuestra mesa y de lejos junto con su amigo me amenazan con el dedo, la Vale y yo nos dirigimos hacia el jóven de seguridad para contarle lo que ha pasado incluyendo la amenaza mientras éste hablaba con ellos en un intento de calmar las cosas, se ha tenido que meter hasta el dueño del lugar para que por fin pudieran irse.

Dos episodios violentos en una sola noche, que suceden cotidianamente a la luz y silencio de todos, no es la primera vez que le ha tocado a una de mis amigas o a mí misma, estar en una situación donde nuestra seguridad se siente vulnerada, tras la insistencia de un tipo que no entiende el ¡No! Rotundo y bien decidido de una mujer. El tipo violento que cree que su rol es elegir con quién bailar y esperar que la orden sea aceptada a toda a costa, incluso con amenazas, “sutiles” o directas.

A ellas, a nosotras nos suelen culpar de la violencia que recibimos, por mil motivos sin sentido, mientras también se culpa a quienes se suelen nombrar como “las chavalitas locas” que salen con tipos mayores, eximiendo de toda responsabilidad a los hombres violentos y abusadores involucrados en este tipo de situaciones, a la sociedad, la comunidad, las familias, los dueños de las discos y bares, el personal de seguridad, el bar tender, el mesero, las y los clientes, y sí el Estado mismo, todos y todas que también violentan no haciendo, ni diciendo nada.

Meterse en este tipo de situaciones que sólo son un ejemplo de la gama de situaciones violentas que ocurren en los bares, discos y otros sitios, como la calle o aceptar que un tipo, se lleve a un hotel, un motel, al baño, a su casa, al carro, etc, a una chava borracha o a la que le han metido pastillas en su bebida y no nombrarlo como violación, verlo y no hacer nada, absolutamente nada, es ser parte de quienes violentan.

Reaccionar, denunciar, hablar, gestionar o hacer algo no es “meterse en la vida privada” de nadie, es rechazar un sistema que viola y mata a las mujeres y que se sostiene gracias a la aceptación derivada del silencio de todos y todas. Mientras haya silencio, hay complicidad y mientras haya silencio y complicidad se seguirá sosteniendo ese sistema machista que se asienta en nuestra inseguridad, que nos viola y nos mata.

Si es ella, soy yo, si a una le pasa, nos pasa a todas.

Por: Amarilis Acevedo.

Catarsis.

Este 08 de marzo me ha dolido en puta.

Hace cierto tiempo dejé de ver noticias, a mi parecer los medios de comunicación tradicionales con cobertura a nivel nacional no están haciendo mucho para contribuir al desarrollo y bienestar del país, tal parece que más bien han conspirado para ser parte de los factores que sostienen todo un sistema de injusticias duras.

Por una lado tenemos a los “canales oficialistas” a quienes yo he decidido no nombrarles así, porque otorgarles ese adjetivo sería poner en sus manos un poder que al menos sobre mí no tienen, ellos pretenden hacernos creer que vivimos en el país de las maravillas, por otro lado están aquellos como canal 10 que consideran que lo más relevante de las noticias es sacar la lista de muertos de la noche anterior, en su mayoría por accidentes de tránsito, enfocando crudamente la sangre de las víctimas y partes del cuerpo abierta por las heridas ocasionadas, sin ser capaces de brindar información científica con el fin de sensibilizar sobre educación vial, accidentes de tránsito, etc.

Y por otro lado tenemos un canal televisivo que dedica la mayor parte de su programación a hablar sobre las mil maravillas de la empresa privada y lo “buena gente” que son con la responsabilidad social empresarial, ese tipo de contenido me parece tan asqueroso como el anterior, tomando en cuenta que según el Banco Mundial (¡vaya referencia!), hasta el 2016 Nicaragua estaba entre los tres países más pobres del mundo (lo sigue estando), país en el cual la riqueza está distribuida en una mínima parte de la población, mientras la otra sufre las consecuencias de ésto, nadie habla sobre los estragos de las grandes empresas privadas en temas de medio ambiente, derechos humanos, derechos laborales, etc.

Fotografía de Eddy Melendez Lacayo. Tomada de fb. “Marcha feminista, 08/03 Managua”

Por ejemplo: ¿Por qué esta gente tiene tanta tierra para sus siembras de caña, de palma africana, maní y ajonjolí, mientras un grupo de mujeres campesinas han estado luchando por años para la compra de tierras con equidad de género para la agricultura a través de la ley 717? Ley que no ha sido aplicada por falta de fondos. ¡SOSPECHOSO! Éstas mujeres aún no han recibido respuestas, pese al apoyo, a los esfuerzos realizados, a los estudios hechos, a sus demandas, pese a ser nicaragüenses, pese a ser muchas.

Inicio hablando sobre ésto, porque al referirnos sobre la situación de las mujeres en el país, no todo se reduce a violencia física y abusos sexuales, son muchas las luchas invisibilizadas que están o deberían estar conectadas con otras y son muchos los agentes responsables de que existan este tipo de situaciones.

Mientras la noche del 08 de marzo un grupo de mujeres y hombres jóvenes nos reuníamos en el parque central de Chinandega para honrar la lucha de nuestras ancestras, de Berta Cáceres, recordar a Vilma, la mujer que recientemente quemaron en una hoguera y las otras 9 mujeres muertas víctimas de la violencia machista, tras leer sus nombres y gritar en conjunto “Ni una menos”, justo en esos momentos, tres tipos estaban violando a una adolescente en el municipio de El Viejo, chavala que ya estaba viviendo en una situación de abuso sexual. Al día siguiente me doy cuenta de las 37 niñas quemadas en Guatemala, víctimas de un Estado que las repudia y una sociedad que les dió la espalda.

Me da rabia, me indigna ver este tipo de situaciones injustas en el país, en la tierra que nos parió y nos ha dado de comer a cómo ha podido, mientras ella misma está siendo saqueada y violada, así como nos violan a nosotras.

Me indigna que funcionarias y funcionarios de la alcaldía de Chinandega se hayan prestado para la función de circo sin sentido de andar por las calles de Chinandega con mariachis y abrazando a cuanta mujer se encontraban sin pedirle permiso para tomarse la foto, me indigna que en un día de conmemoración de luchas, el comercio lo banalice sacando sus especiales descuentos en ropa femenina, maquillajes y calzado, nos siguen objetificando, nos siguen tratando de engañar con miserias, siguen poniéndonos mamparas para que no nos demos cuenta.

Me indigna que se “celebre” a la mujer con rosas, bailes folklóricos y competencia de reguetón en una tarima municipal, me indigna que los medios de comunicación sigan sacando los mismos titulares machistas y misóginos, con notas que culpabilizan a las víctimas y dejan en impunidad a los agresores de la violencia machista y al Estado por sus una y mil negligencias ante los abusos sexuales, femicidios, acoso, desigualdad de salario, pobreza, tenencia de tierras y aquí paro con un etc, porque la lista es larga.

 Me indigna porque me parece una burla cruel. Al final ¿Qué es ser mujer en este país?

El Grito.

 

Por: Fiore Stella Bran

Estos días hablaba con algunas compañeras de lucha de cómo nos afecta la violencia en nuestro entorno, el espacio público: no es mi cuerpo el que ha sido mancillado esta vez, pero la violencia del entorno me afecta: afecta mi estado físico, mi estado psíquico, mi forma de ejercer mi ciudadanía… Por si fuera poco, de paso recuerdo que según el Instituto de Medicina Legal, en Nicaragua ocurren dos delitos sexuales por hora… pienso en nombres, rostros, en tantas historias que he escuchado, en las mujeres de mi familia, en mi propia historia de cómo pasé de víctima a una orgullosa sobreviviente, y siento rabia.

Y me da más rabia pensar que a estas alturas a la dictadura que nos rige se le ocurra decir que este país sigue siendo el más seguro de Centroamérica, y que de paso, traten de invisibilizar la violencia hacia los cuerpos de las mujeres con pronunciamientos que maquillan datos, en los que se habla de equidad de género y otros tantos derechos de la mujer que son inexistentes en la vida cotidiana de las nicaragüenses.

Dejando aparte esa retórica de la Nicaragua que es un país de las maravillas, que ya ni las Alicias se las creen; reflexiono hoy sobre cómo esas violencias que se ejercen sobre otros cuerpos afectan el mío, cómo me provocan rabia, miedo o la necesidad de pegar un grito.

Estos días comentaba con varias amigas cómo vamos sintiendo los efectos de esas violencias en nuestros propios cuerpos: una de ellas de sus problemas renales al pensar en el femicidio de Vilma, otra en cómo las pesadillas le vuelven cada vez que oye hablar de abuso sexual pero que no ha podido tomarse el tiempo de detenerse a sentir por su horario de trabajo; otra de cómo siente atisbos de recuerdos de los abusos de su padre, que no se atreve a explorar por miedo a derrumbarse, porque tiene que rendir, porque de por sí ya está enferma del colon, y que si sigue buscando explicaciones se pondrá peor… o la amiga que me llamó desde una comunidad lejana en Chontales para contarme cómo a duras penas logró escaparse de un abusador sexual, pero ahora trata de no recordar porque en la iglesia le dijeron que tiene que perdonar, pero ya no puede más con sus dolores de cabeza mientras escribe su tesis. Otra me comentaba de su tristeza sin razón ante tanta noticia de mierda, yo hoy comento sobre mi rabia y mis ganas de gritar:

Ayer, día internacional de la Mujer, una violación múltiple a una adolescente embarazada en una comunidad de El Viejo, Chinandega. En un predio baldío a plena luz del día, uno de los tres acusados de violación era un conductor de caponera. Cabe mencionar que la adolescente de 15 años está embarazada de un hombre de 26 años, que según dicen, es su pareja (¿será su pareja de forma totalmente voluntaria y consciente?, pero eso lo dejo para otro momento)…

Al leer la noticia sentí ese escalofrío al que siguen las ganas de dar un grito de guerra, y el miedo, el terrible miedo: pensar que yo he estado en esa comunidad, que debo viajar ahí y caminar sola por esas calles a veces para ir a trabajar, pensar que yo también he estado en esa parada de caponeras negociando con ellos el precio para llevarme a determinado destino, entregando mi seguridad en sus manos por unos cuantos minutos a cambio de unos cuantos pesos.

Yo también he estado por en las calles de El Viejo sintiéndome un poco más segura de lo que suelo sentirme en mis luchas cotidianas en la vía pública en Managua, y ahora ocurre esto, que me pudo haber pasado a mí pero le pasó a ella; que como le pasó a ella también me afecta, me mata de a poco, me consume por dentro como un fuego, y extrañamente siento fuerzas: se viene un grito, el grito de muchas como las que nos unimos ayer en el plantón- marcha, el grito de lucha por nosotras, por nuestros derechos a ser, a decir, a decidir, a circular libres por la calle.

Es un grito de nuestras entrañas compartidas de hermanas, y por eso el dolor de las otras también me afecta. Y por ese dolor, y por mis aún mayores ganas de vivir y de gozar, aun con tanta mierda, hoy me siento con fuerzas para unirme al ¡Ni una menos, Vivas Nos Queremos!

  • Para denuncias de Violencia por razones de Género en Chinandega, pueden recurrir a APADEIM, una Asociación de Mujeres que ha logrado mucho, por medio de su red de denuncia vía telefónica, para visibilizar distintos tipos de violencia en los municipios de Chinandega.

Contacto

Contacto

Por: Fiore Stella Bran

Notas al amanecer en un país de mierda.

Por: Fiore Stella Bran

Anoche dormí tranquila finalmente, tras haber tratado de digerir la rabia y otra vez sentir la alegría en mi vientre de saberme completa y yo misma. El dolor de anoche de recordar pedazos de tristezas, alegrías, rabias, para la mañana se había transformado en el canto de los pájaros y la luz del sol que pretendía entrar por las hendijas de mi ventana.

Para relajarme pronto, algo de yoga, una oración a la naturaleza y a la vida, y yo estaba lista para iniciar la rutina extenuante de 2 horas en bus, 8 de trabajo, 2 de clases; para un total de 12 de martirio, de rutina que cansa y extenúa y que se ve interrumpida por esas pequeñas rupturas que de los mesías cotidianos que intervienen en ella: la puesta de sol, las risas con los amigos, cerrar los ojos y estirarme tras horas de trabajo en la computadora.

Pero hoy sería diferente, hoy tenía otra energía, estaba más conectada con esa niña interior. Y salí segura, a la calle, con el pantalón de tela floja que vuela al viento, con el pelo suelto, segura… aunque me acosaran por la calle, segura y erguida. Observé con firmeza y seriedad a los hombres que me vieron como un objeto de pies a cabeza, noté cómo mi rostro de niña alegre se transformaba de pronto en el de la mujer seria que tiene que comportarse como una militar para sobrevivir a la calle y las agresiones en ella.

Luego, el bus… El busero y su música de reggaetón a todo volumen, no quiso hacer parada en un lugar indicado  y un hombre comenzó a golpear la puerta casi hasta quebrarla, el busero siguió sin parar como para demostrar quién tenía el poder ahí, el hombre continuó con su respuesta también violenta, y una mujer gritó “¡Cabrón!”.

Entonces mi cuerpo relajado otra vez se sintió tenso, recordé que había entrado en la dinámica de la ciudad de mierda, donde la gente se comunica por medio de la violencia, que es el lenguaje del miedo, del miedo al encuentro, a lo diferente; de la violencia que se deriva del temor a ser vulnerable, a que me encuentren, porque no quiero que me hieran, me dañen, me abandonen….

Y la mujer siguió, una vez que el busero había parado 3 estaciones después de las requeridas por el hombre que golpeaba: “¡Puta, aquí en Managua nadie habla, ni verga… Los pueden pasar aplastando y no dicen nada!”.

Momentos antes yo había vivido ese drama, también cotidiano, de tener que ponerme una doble coraza: la mochila delante para que no me roben mientras viajo, los codos fuertes, atrás, listos para empujar a cualquier hombre que quisiera restregar su pene contra mi cuerpo, y había pasado: otra vez había tenido que “adelgazarme, sumirme” para que uno de ellos pasara sin tocar mi trasero con su pene y había tenido que usar mis codos y mis pies como corazas, marcando mi perímetro, afirmando mi lugar como una de ellos.

….

Y la mujer, que era gorda y tostada, vestida como una mercadera, pintada como una gitana, que iba con una chavala a lo máximo de mi edad, embarazada, avergonzada de oír a la madre gritar… La chavala se sentó porque un hombre obrero le cedió el asiento.

La mujer contó entonces la anécdota de cómo se comunican en su tierra:

“¡Esta gente hijueputa que no dice nada! Si vieran cómo es en Río Blanco” – le decía al hombre que le cedió el asiento a la hija- “ahí una vez yo iba en un interlocal, y el hijueputa busero iba montando gente en cada parada, pero una mujer que iba con un chavalito le dijo que si la dejaba en una vuelta, y él no se quería parar por pura mierda, entonces un campesino le puso una pistola en la cabeza y le dijo: aquí la bajás, sino te vuelo los sesos… Y el hijueputa se tuvo que parar, pa que vea… Que aquí la gente es bien dunda”.

“Les digo yo a unos de aquí, váyanse a Río Blanco, que allá si van a ver… Allá nosotros tenemos una finca, unas tierras, y pasan de pronto 60 hombres armados que le andan robando a los campesinos, vaya a ver si la policía llega allá. Que se vayan los ladrones y marihuaneros de aquí, que ahí si van a aprender, se la lanzan de la gran cosa y ni verga saben”…

El hombre solo asintió.

Y yo me sentí nuevamente tensa, el breve encuentro de anoche conmigo y de hoy con el amanecer de la vida, su efecto tranquilizador se había pasado. Volví a entrar en la dinámica de la ciudad de mierda donde cada quien se salva a como pueda, donde el lenguaje de la violencia reina, donde se evita el contacto visual para evitar el encuentro. Y cada cual llevará su coraza puesta, la que ha podido crearse, hasta que llegue a su parada destino, y luego, la recompondrá para llevarla el resto del día o de la vida…

Por: Fiore Stella Bran

Hembras y manada.

amigas

La voz fuerte y las manos sueltas,
como quien se levanta después de un placentero descanso en un renacer diario,
extendiendo los brazos, haciendo honor a la valentía de estar viva
y reconociendo las fuerzas que la acompañan,
que vienen del mar, de sus olas y sus profundidades jamás conocidas
y jamás habitadas por nadie,
solo por esos seres espirituales que con amor acompañan a la mujer en su nado ensimismado
donde se reconoce como propia
y en su vuelo heroico,
donde junto a su manada se reconoce como la dueña del mundo,
de SU MUNDO.

REFLEXIONES PARA NICARAGUA

Por: Diálogo Generacional.

¿Con qué sueñan los y las jóvenes en Nicaragua?

Octubre del 2016.

424fbe27150a91cd0a50c036a73b5732ae314624f20c19b405pimgpsh_fullsize_distr

Corría el año 1838, cuando cientos de hombres y mujeres nicaragüenses habían creado un contexto habilitante para independizarnos de la colonia española. A 178 años de ese hecho vemos que la Independencia y la Democracia ha sido un proceso no solo difícil sino muy doloroso, que han costado muchas vidas.  Y aún sigue vigente el desafío de construir una sociedad nicaragüense donde cada uno de sus habitantes se le respete su existencia.

En el año 2013 un grupo de jóvenes activistas, de distintos colectivos, de varios municipios de Nicaragua, junto a la psicóloga Martha Cabrera nos reunimos en el norte de Nicaragua, para reflexionar sobre los discursos e imaginarios de poder político que tenemos. Las  reflexiones realizadas  proporcionaron pistas valiosas y campanadas de alerta para seguir analizando  los discursos y prácticas de  quienes  estamos liderando procesos educativos y por tanto políticos en Nicaragua.

La reciente historia de Revolución Popular Sandinista y la guerra de los años 80, han marcado y siguen marcando el convivir  de muchas familias nicaragüenses. Es una historia sobre la que se habla poco-aunque pareciera lo contrario, porque hacerlo significa revivir el dolor de los vivos por la pérdida de los amigos y amigas muertos, de quienes difieren actualmente del FSLN, del dolor de los Miskitu, de los abusos cometidos en nombre de la Revolución y de la Libertad, de los secuestros, de la escasez, de la agresión  del gobierno de Estados Unidos, pero principalmente de los sueños rotos o como dicen de la utopía en ruinas.

En Diálogo generacional hemos descubierto cómo la visión que las y los jóvenes tenemos sobre el país, en gran medida está bañada de ese “silencio, ” de esa historia no contada, no procesada y eso hace  que esta generación viva solo con  una parte de la mirada de nuestro  vivir histórico. Es decir, vivimos la vida desde el presente únicamente, sin que  encontremos un sentido histórico a  muchas de las cosas, actos, eventos.  Por esa razón pensamos que es urgente y  necesario  tomar  en serio y responsablemente la Memoria y las memorias como una tarea y una herencia para quienes ahora somos y serán jóvenes.

Otro aspecto que hemos identificado es que: Los grupos juveniles estamos intentando solventar los vacíos que deja el estado, las motivaciones para movilizarnos esta determinada por lo urgente que sucede en el país, por el constante dinamismo del contexto, nos movilizamos hoy por una causa verdaderamente justa pero que cambia a otra el día de mañana. Esta forma de realizar nuestro activismo es un reflejo  del paradigma de asumir el Poder Político como fuerza, es decir de asumir que lo tiene la clase dominante en contra de la ciudadanía, esto no ha contribuido a constituir agendas para “enfrentar” al sistema, esto no proporciona energía y alegría para construir lo nuevo desde nuestras propias agendas.

Nosotros, nosotras queremos expresar a la población nicaragüense nuestra mirada sobre ¿Cómo vemos el presente / futuro del país? PRIMERA REFLEXIÓN: Jóvenes organizados cuentan con más capacidades que les  posibilitan  imaginarse sus  vidas  y un habitar  como ciudadanos democráticos con conciencia social,  ética y  con responsabilidad en la colaboración y creación consciente   de un convivir generador de bien-estar y equidad social.”

Las y los jóvenes que participamos en Diálogo Generacional reconocemos que los espacios articulados a donde pertenecemos, nos han permitido canalizar energías por las agendas sociales y esto ha sido muy gratificante,  Y vemos que, a diferencia  de miles y miles de jóvenes nicaragüenses que no tienen espacios  para debatir  y reflexionar  sobre su vivir porque la escuela y la academia  están fallando  mucho.  Nosotros hemos tenido  oportunidades, sin embargo estamos conscientes que aún  queda mucho camino que recorrer, muchos libros que leer, muchos   debates que realizar sobre  liderazgo, de los modelos reproductores,  la historia,  la política, la cultura, etc.

Sabemos que la mayoría de  la juventud  nicaragüense emplea sus energías para sobrevivir y resolver  las necesidades básicas de alimentación, salud,  algunos viven inmersas/os en fuerte  situaciones de violencia que les cuesta reconocer, por estas y otras razones  no les quedan  fuerzas  para luchar y reivindicar los sueños que naturalmente tienen.  Estamos  hablando  de violencias simbólicas, estructurales de  parte del Estado y  la Sociedad,   que causan situaciones de   abandonos en la atención en salud, en educación de calidad, en  falta de oportunidades frente a los desafíos de la época, abandono de la construcción de capacidades para  que la pobreza y  la violencia que han sido socialmente construidas  pueden ser socialmente transformadas. Es esta juventud quien  es  nombrada  por un enfoque de las ciencias sociales  con  la categoría social de los Ni-Ni: Ni estudian, ni trabajan,  categoría que invisibiliza los factores sistémicos-sistémicos que causan este fenómeno y lo explica como   responsabilidad individual de esta generación, lo anterior nos obliga a criticar a unas ciencias sociales  que ha dejado a  nuestra generación  huérfana  de un pensamiento crítico que aporte a la construcción de caminos nuevos.

SEGUNDA REFLEXIÓN: El sistema patriarcal,  capitalista, antropocéntrico  ha mutado y reforzado sus formas de dominación, haciendo que muchos espacios de resistencia recreen y sostengan relaciones basadas en la expropiación del cuerpo, la naturaleza y los sueños. Un sistema que se sostiene mediante la domesticación del sistema educativo formal.

La crisis económica y la ambiental son quizás las que más fácilmente reconocemos, pero tenemos una crisis que nos atrapó, avanzan  como un espiral y no nos deja ver la precariedad de las vidas, nos referimos a la crisis acumulada de la Educación. Una crisis que en Diálogo Generacional venimos abordando, la decadencia de una educación que mercantiliza el conocimiento, que crea empleados del capital,  despojándonos como generación de la posibilidad de estudiar otras alternativas  para el desarrollo local de Nicaragua, entendiendo el desarrollo local como la potenciación de los recursos humanos y naturales para construir comunidades sostenibles y felices.

Por tanto consideramos que es urgente debatir la intencionalidad política y pedagógica del sistema educativo,  la educación debe ser el vehículo para crear pensamiento reflexivo, para lo cual debemos trascender el discurso vacío de “gratuidad” pero de muy mala calidad,  tristemente este vehículo está siendo utilizado para domesticar y hacernos sentir como “normal” todas las carencias, la ingobernabilidad, la violencia machista y formando a los futuros obreros u operarios.

TERCERA REFLEXIÓN: Lucidez,  ética y resistencia para leer y vivir el caos.

En Diálogo Generacional estamos convencidos de la necesidad de aprender a reconocer la complejidad de la realidad y soltar las explicaciones simplistas y superficiales y construir explicaciones y soluciones a los desafíos que tenemos   como nación.  También asumimos que como el capitalismo ha mutado en sus formas de colonizarnos, debemos hacer el esfuerzo por crear formas disidentes para interpretar la realidad, junto a metodologías innovadoras que trabajen el cuerpo-ética para crear alternativas que respondan a la colectividad de la generación, iniciando por la responsabilidad ética que cada uno tiene en la individualidad.

Las formas disidentes de leer la realidad pasan por el reconocimiento de que el sistema tiene nombre: Patriarcal, Capitalista, Colonialista, Antropocéntrico como lo vienen planteando la academia y movimientos sociales del Sur.

Vamos como activistas jóvenes a seguir construyendo opciones éticas en este nuestro país, vamos a seguir reflexionando sobre las salidas, las rutas y queremos invitarles a   a sumarse a dialogar, bajo la primicia que de que el Otro es en realidad una auténtica Otra/ Otro.

Finalmente, estamos convencidos de que cuando algo nuevo surja es que el viejo modelo caerá.

Diálogo Generacional.

logo

Por: Diálogo Generacional.

Amor … ¿Me la queres mamar?

Casi las 9 de la mañana y antes de venirme al trabajo paso por el Bisne para hacer algunas compritas, no todos los tramos están abiertos todavía, en uno de los callejones la mayoría están abiertos, me parece un lugar seguro y decido pasar por ahí, más adelante me encuentro con dos tramos cerrados frente a frente y un tipo orinando,  no hay vueltas, no hay salidas, me veo obligada a continuar mi camino, en lo que voy pasando me dice: – AMOR ¿ME LA QUERÉS MAMAR? … Con más enojo que con miedo le digo: – ¡REPETÍ LO QUE DIJISTE ABUSADOR! Él al ver a una mujer sin miedo, se corre con una mochila pesada a tuto y yo detrás de él gritando, se me suman las mujeres comerciantes de la zona quienes sin entender la situación, pero sospechando que algo no está bien gritan junto conmigo y corren con escoba en mano.

 El tipo se nos escapa, pero el bullicio aún no termina, las señoras me empiezan a preguntar y yo les cuento, se enojan, maldicen y dicen que de haber visto algo se hubieran puesto más las pilas para agarrarlo y malmatarlo aunque sea con escobas.

¿Los cuidadores?

Claro que fui a ponerles queja, acompañada de las mujeres que me ayudaron describiendo a detalle la situación y al acosador.

¿Las respuestas?

Él no es responsable de esa área y no es brujo para saber lo que va a pasar ni para estar en todos lados, las comerciantes enfurecidas empiezan a recordarle sus deberes, que su salario sale de los impuestos de la gente y de lo que ellos como comerciantes pagan para tener niveles mínimos de seguridad.

Uno de los cuidadores se suma a la conversación de reclamos y solicitud de actuación y aparentemente indignado por la situación solo dice: ¡Qué barbaridad, que chavalo jodido más vulgar!

imagesMi respuesta: – Señor esto no se trata de vulgaridad, se trata de violencia sexual, esto es motivo suficiente para echarlo preso, yo soy una mujer adulta y esta situación para mí es gravísima, pude defenderme aunque sea gritando, pero aquí en este mercado también andan niñas y adolescentes que están expuestas a una inseguridad terrible, yo entiendo que su compañero no es brujo para saber lo que va a pasar en tal lugar y tampoco lo estoy culpando de la violencia sexual de la que acabo de ser víctima, pero si le estoy exponiendo esta situación es para que la tomen en serio, que sepan quien fue y que estén atentos para que no vuelva a pasar o al menos para que puedan actuar ante un futuro incidente.

Una realidad naturalizada.

image_content_25213193_20160125201424Desde silbidos en la calle, el típico “adiós mamacita” “adiós muñequita”, los gestos faciales de morbo, las miradas invasivas y en sus formas más graves como tocamientos, la masturbación en lugares públicos y el exhibicionismo son parte de esa violencia machista que vivimos a diario las mujeres y que por la frecuencia con la que ocurre es naturalizada.

Esto que me pasó a mí hoy en la mañana a plena luz del día, lo pasan miles de mujeres en nuestro país, en zonas que se supone deberían de ser seguras, ayer mi sobrina de 14 años estando dentro de la casa era violentada por un tipo que se pegó a la ventana para acosarla y que suele pasar por mi casa, mi sobrina me puso quejas , me salí de inmediato y hablé con él seriamente, le manifesté mi motivo de enojo, exponiéndole lo que él hace como un acto de violencia y ejercerlo con una niña de 14 años la agrava, le dije que mi sobrina no está sola y con son de amenaza, le expliqué que si esto se volvía a repetir fuese en la casa o en la calle que tuviera 100% seguro que iban a haber consecuencias.

Esto no se llama ni “enamorar ni piropear”, tiene su propio nombre se llama “acoso sexual callejero” y aunque en nuestro país aún no se reconocen ni se penalizan las formas más “leves” de este tipo de violencia, sí es necesario que actuemos, siempre y cuando las condiciones nos lo permitan y en ese actuar no vayamos a exponer nuestras vidas.

Actuar no solamente significa defendernos a nosotras mismas, sino también reaccionar cuando otra mujer está siendo acosada, como reaccionaron en sororidad conmigo las señoras del mercado o como reaccioné yo con mi sobrina y si sos hombre tu actuar sería no siendo parte de esta violencia ni ejerciéndola, ni en complicidad con risas o silencio permisivo mientras la violencia ocurre.

Acoso_OCACCHILE_creditos

Ni los lugares ni las horas en las que andemos, ni la ropa que vistamos, ni la forma en cómo nos maquillemos nos hace responsables del acoso sexual, nadie provoca a nadie, ninguna mujer sale a la calle deseando ser acosada o violada, así que si sos de los que dice: ¡Ella provoca por cómo se viste! ¡Quien la manda a andar sola y tan noche en la calle! Y otra ristra de sandeces, por favor sé un poquito más inteligente, seguro vos tampoco salís a la disco o a la calle deseando que te roben o que te pase algo malo.

El silencio, el no reaccionar son formas de complicidad e impunidad social que contribuyen a la naturalización de la violencia, actuemos, reaccionemos, desnaturalicemos y poquito a poco construyamos un país más seguro y más justo para las mujeres, niñas y adolescentes.

Mis Pelos revolucionarios

mafaldaNo es un secreto que mi pelo es un desmadre, el bendito no es liso, pero tampoco ha decidido rizarse… Recuerdo las múltiples veces que me han dicho: ¡amarrate el pelo! ¿Por qué no te lo alisás? o ¡Peinate! … ¡Ashhhhh!

Desde mi familia, hasta gente desconocida, un día iba caminando por las calles de Chinandega y se me acerca un señor que vendía bisutería y me dice:

  • Muchacha ¿No te vas a amarrar el pelo? … mientras me extendía sus productos que llevaba en una cajita como de madera.
  • Yo: jajajajaja ¡Nooooooooo! (con cara de sorpresa)
  • ¡Uyyyyy! ¿así vas a andar?
  • Yo: jajaja sí!

(click aquí)

Me vio como potencial clienta por mi charral, Aquello me dio risa, al final es un vendedor tratando de hacer el real del día bajo la lluvia en las calles desoladas de Chinandega, pero no es la única vez que he escuchado ese: ¡Uy así vas a ir! Cuando ven que lo único que hago es salir del baño y en mi pelo nada, echarme cremita y acariciarlo para arriba. Hubo un tiempo que estas cosas me molestaban, ¡Ya no! Porque ya me importa mucho menos lo que piensen sobre mí y mi pelo, yo lo amo a él y él es parte de mí.

Para las mujeres es una exigencia esto de la “belleza”, obvio nadie nos pone un cuchillo en la garganta para seguir la moda, es que la cosa no es así de fácil, es más perversa. Desde pequeñas nos enseñan a andar arregladitas y bonitas, con el pelito amarrado y ¡ni quiera diossss si nos ensuciamos jugando! y vamos creciendo viendo revistas y programas de televisión que ensalzan o linchan a mujeres de la farándula y eso que ellas cumplen con todo lo que se le exige: 50 años, con chiches grandes, nalgas duras,  cero celulitis, cero panza, un par de costillas visibles y pelo liso ( sí, pelo liso, hasta la Shakira de vez en cuando).

Mientras vemos esos espantosos programas faranduleros de alguien que vive por “destrozar sin piedad a las demás” por cosas estúpidamente superficiales, estamos aceptando que nos destrocen a nosotras mismas, porque seguramente no cumplimos al 100 con el estereotipo y no tenemos el dinero suficiente para mantenernos así, Nos damos cuenta que nuestro cuerpo en la vida es distinto, él vive cambios y es normal, es la ley de la vida. Pero aunque lo sabemos ahí andamos comprando la baba de caracol para las bien llegadas arrugas, y cualquier cosa cara para las ojeras en vez de buscar como dormir más, que es lo que nos conviene.

sororitipsLa industria de la moda, el entretenimiento y la farándula es terriblemente perversa, porque no crean que en ese “lucir bien” les importamos nosotras, es un “lucir bien” para otros, para caerle bien al macho alfa, para enemistarnos entre nosotras y hasta para dar a conocer un “status” y todo a cuesta de nuestra grandiosa felicidad con un montón de prohibiciones divinas como la ropa cómoda, el respirar bien, el hacer lo que se nos antoje con nuestro cuerpo, el expresarnos a como somos sin escondernos tras imitaciones tontas del “no te lo pongas” .

Cuando aún estudiaba en la universidad yo me alisé el pelo varias veces, hasta que me di cuenta que me lo alisaba y planchaba y usaba todo producto cosmético (ya saben esos productos que nos prometen el cielo lisoy  en los que a veces creemos fielmente aunque sepamos que las nubes son tóxicas y que en el cielo no se vive sin oxígeno), que estaba a mi alcance para mantenerlo liso no por mí ni para mí, sino por lo que me decían, se me terminaba una crema y buscaba la otra mejor ¿Y saben por qué? Porque jamás mi pelo quedó igual a la artista famosa que salía en la TV recomendando el producto.

Cuidarse está bien cuando tiene que ver con la salud y el sentirnos bien, pero cuando lo que nos preocupa es la apariencia y nos “cuidamos” en nombre de la salud, así como tipo auto engaño, mirémoslo como un: ¡ALERTA! ¡ALERTA!

Ya tengo quizá más de un año que no me plancho mi pelito y que tampoco se me antoja hacerlo, darme cuenta que al seguir la corriente estaba rechazando mi propia naturaleza fue como ver que me traicionaba a mí misma.

Parte de mi proceso de aprendizaje en la vida fue aprender que vivo para mí y parte de eso es sentirme cómoda en el sitio que sea, ser fiel a mí misma. Ya no estoy dispuesta a vestirme, maquillarme o peinarme exclusivamente de manera diferente para ir a “x” o “y” lugar o evento, si me da ganas de ponerme una camisa manga larga y tacones en un día cualquiera de semana lo hago y si no pues no.

Y decir esto me traslada inmediatamente a las disco, hasta el “nos reservamos el derecho de admisión” en discotecas, bares y restaurantes son medidas discriminatorias, clasistas y regulatorias del no dejarte ser, del imponerte a pertenecer a … O sea que alguien me explique ¿Por qué si hoy no quiero usar tacones y vestido para ir a la disco DEBO hacerlo para poder entrar y recrearme?, ¿importa más mi apariencia que yo misma? Es el colmo que se metan en cosas tan íntimas, tan parte de la identidad individual en la vida de una.

Para mí andar mi pelo amarrado es el recuerdo de lo cálida que es mi ciudad, para mí andar mi pelo suelto es sinónimo de recordar mi naturaleza y un acto revolucionario, de rebeldía y de libertad sabrosa también, un acto que me recuerda que el mundo es diverso y de esa diversidad yo formo parte, vos, todos y todas formamos parte, no tenemos por qué ser rubias, blancas, delgadas, ojos azules y pelo liso si no lo somos, yo no soy así, mi vecina no es así, habemos rubias, marrones, rojos, habemos blancas, negras, pelo liso, pelo rizo, pelo no definido y en esa diferenciación está la esencia de una naturaleza viva .

Este es mi pelo y forma parte de mí, esta soy yo y si al mundo le gusta pues bien y si al mundo no le gusta pues ¡salado!, no vivo ni trabajo para gustarle a nadie, vivo cada día por gustarme a mí, por sentir placer de ser quien soy, de inventarme y reinventarme cuantas veces sea necesario en cada proceso hermoso de amor y de vivencias y aprendizajes que la vida me regala.

libertad de expresion

 Si mi cuerpo se expresa, si mis gestos expresan, si mis manos se expresan, si mi boca expresa, ¿por qué no dejar a mi pelo que se exprese?

“Si la libertad no empieza en el cuerpo, no es libertad”.

 

 

 1. Pelo bueno o pelo malo:

2. Chicas de revista:

 

La hija de la revolución.

Por: Karol Sándigo.

Dibujo

¿Qué fue de vos chavalo ingenuo? 
Sembrador de esperanza y guerrero de amor….. 
Lejos de los tuyos…… 
Allá en la montaña, quizás en lo desconocido, combatiendo y luchando contra tu hermano,

ese que solo cumplía su trabajo con la guardia nacional.

¿Y vos? mujer valiente, bonita y creyente.
Que fue de tu vida criando chavalos, esperando al marido que jamás regresó,                                                                   llorando al hermano que viajó para no volver.

¡Que dirían mis hermanas y hermanos revolucionarios, esos que duermen en la eternidad!

¿Dónde están los sueños de las juventudes guerreras? 
¿Dónde está la libertad, el amor, la independencia y La Paz?

¿Será que los proletarios viviremos en el horizonte sin fin?

¿Y para vos chontaleño qué significó la revolución?

Yo, me regocijo de orgullo al decir que soy hija de la revolución….
Honro y agradezco a cada ser humano que con su vida se comprometió para que hoy mi

generación viviera en libertad, lejos de las dictaduras.

Yo sí creo en la revolución, pero sin la necesidad de usar armas, sin muertes, sin dolor.

Te amo ‪#‎Nicaragua

Tu hija

Karol Sandigo Gonzalez

Berta Valle ¿Lideresa o carnada?

Esto de las redes sociales es un caos divertido y a veces grotesco, nunca falta quien vive con el celular en la mano para grabar cualquier momento raro de alguien y hacerlo público, peor aún, nunca falta quienes se esconden detrás de la pantalla sin revelar nunca su identidad para hacer los “lindos memes” con los que nos sacamos carcajadas o nos enojamos de vez en cuando, en las redes sociales las burlas son el pan de cada día.

En las últimas semanas he visto cosas como estas:

meme berta
“OJO” en como escribieron en este meme la palabra diputada.

meme me siento dichosa

 

Y como yo soy bien amargada, ninguno de estos me dió risa y ninguno compartí. Pero me quiero referir un poco a la última imágen, el meme de la Berta, he visto este y he visto otras publicaciones donde hay distintas opiniones, unas personas aplauden el hecho de que la Berta pase de la farándula a la política, otras aseguran  que habiendo otras mujeres con largo recorrido en la política o/y organizaciones de sociedad civil y tal vez con mayor experiencia que la Berta, esto no es más que una estrategia farandulera para tratar de dar una imagen bonita y creíble. Yo también quiero opinar.

Y para empezar a opinar, quiero decir que siempre, las mujeres en la política son víctimas de burlas y acoso con mucha mayor frecuencia que los hombres que están en este medio y el hecho de que una mujer esté en un espacio público transgrede la norma social de la mujer dedicada por completo a su casa, a la maternidad, incluso a “ser mujer” y con pasividad y distancia absoluta sobre temas económicos, sociales y políticos y como motivo de esa transgresión será castigada por la sociedad a través de chistes burlescos que muestren su “incapacidad” para el puesto, empezarán a haber murmuraciones de que para acceder a ese lugar de liderazgo hay una relación sexual clandestina de por medio o en el caso de la Berta, que está siendo utilizada como la carnada farandulera para conseguir votos. En una sociedad machista los espacios políticos, gerenciales y de liderazgos no son para mujeres y partiendo de este imaginario naturalizado es que podría ser la razón por la cual se crean más memes burlescos de Rosario Murillo, que de Daniel Ortega por ejemplo.

berta valleA mí me parece que la candidatura de la Berta Valle deja mucho para ponerse a pensar, es decir más que debatirse entre que si es una estrategia  para dar una imagen de una opción simpática o no, hay otras cosas que están de por medio.

Con respecto a lo que he escuchado y lo que he visto en las redes sociales quiero decir que a mi me parece que la Berta es una mujer lo suficientemente inteligente como para no dejarse “utilizar” como figura farandulera dentro de la política (una simple carnada para atraer votos pues), creo que lo ha demostrado con el recorrido que ha tenido a lo largo de su carrera profesional, yo la veo como una mujer joven que ejerció su liderazgo como gerente de VOS TV, de manera inteligente y auténtica, no la veo ser mangoneada de nadie ni como títere de nadie, ( al menos eso es lo que yo percibo).

Me preocupan otras cosas, como su percepción sobre la economía del país, ¡Digo! por el medio en donde se mueve nada más y nada menos que en el medio empresarial con una visión de desarrollo súper capitalista. Tengo entendido que el canal es de los Pellas y que Carlos Pellas es el hombre más rico de Centroamérica en el segundo país más pobre de Latinoamérica, esto viene siendo un ejemplo de la desigualdad económica y de políticas públicas en nuestro país ¿verdad?, cuando se prioriza a las empresas privadas y no a los sectores de la población más vulnerables. (Un ejemplo actual es la prioridad al canal interoceánico y la violación de los derechos humanos de las personas que viven en la zona canalera).

¿Tendrá la Berta esta misma visión de desarrollo?,  no sé, el hecho de que trabaje para los Pellas no la hace creyente de ese tipo de desarrollo o tal vez sí, lo que sí sé es que el medio de comunicación que ella dirigía (VOS TV) habla más de lo magnífico que son las empresas privadas para el desarrollo del país y lo espectacular de la RSE, que de los problemas sociales a los que nos enfrentamos como país y mucho menos traer en pantalla la otra cara de la moneda de las empresas privadas y que la RSE no cubre ni repara lo que daña.

En las mañanas mientras me alisto para irme a trabajar veo de vez en cuando el programa que tiene con Xiomara Blandino Todo en Positivo, a veces veo temas muy interesantes y que me gustan mucho, por ejemplo para el 8 de Marzo hablaron sobre las historias de lucha que hemos enfrentado las mujeres y sobre las luchas que se están llevando a cabo en la Costa Caribe y no sobre la terrible perversidad de “Lo maravilloso que es ser mujer” en un país como el nuestro, otro día hablaron del autismo y aprendí; pero en otras ocasiones ha abordado otro tipo de temas, de esos que desde lo personal se trasciende a lo social y pasa por lo político, desde una visión extremadamente positivista y no problematizadora y generadora de debates, ¡Digo! la cosa no está tampoco en echarse a morir, pero es necesario reconocer que solamente diciendo “Yo puedo, yo puedo”, “hay que sonreír”, “hay que ser feliz” no podremos cambiar los problemas complejos que enfrenta nuestro país, ya hay mucha mentira sobre vivir bonito en la campaña del país bonito impulsada por nuestro gobierno, como para pretender cambiar la vida, el mundo, las personas, con sonrisas felices, sacando la felicidad de donde no existe y de donde no se puede sacar.

Me agrada el hecho de que su candidatura por diputada de Managua esté en calidad de ciudadana independiente, ella lo explica en su fanpage así: “La intención de esa oferta es ceder la primera diputación a una mujer que sin pertenecer a ningún partido político represente los intereses de los Managuas de forma independiente”.

Yo creo en el liderazgo de la Berta como un liderazgo autónomo, auténtico e independiente, la veo como una mujer inteligente y con capacidades suficientes para involucrarse en la política de la manera en que ella podría o sabría hacerlo, claro está, a su manera, pensarla como una cara bonita pública para alcanzar otros intereses es pensarla como objeto y no como sujeta, es pensarla como incapaz y no como merecedora de una diputación, es pensar que ella y muchas otras mujeres no podríamos tomar decisiones coherentes en nuestro país y sobre nuestro país.

También tengo dudas, sospechas y quinientas preguntas y claro está difiero tanto de ella, como difiero de mil personas y de mil  cosas en la vida, pero la creo tan capaz como yo y como vos.