36/19 Revolución, ¿Nicaragua libre?

ByN2

El pasado 19 de Julio fue el 36 aniversario de la Revolución Popular Sandinista, un hecho histórico nicaragüense que hace más de 3 décadas acabó con la dictadura Somocista. Se confió mucho en este proyecto y se esperaba que ésta guerra figurara un renacimiento para Nicaragua.

Este hecho histórico marcó profundamente la vida de cada uno de los nicaragüenses que lo vivieron y ha marcado nuestra actual generación, sí, la generación de los que nacimos después, los que creemos no tener parte, ni arte en este asunto, la revolución ha influido en gran manera sobre la vida de quienes no la vimos, ni la vivimos y casi no lo hemos hablado, heredamos el peso del pasado: alcoholismo, drogadicción, frustraciones, disfuncionalidad familiar, abusos, falta de proyectos de vida, son parte del legado.

La revolución popular sandinista desde hace muchos años o casi siempre, ha sido celebrada únicamente por los simpatizantes del partido del Frente Sandinista de Liberación Nacional, con escases a penas se menciona un hecho histórico de los y las nicaragüenses en el cual todas las familias de este país incluyendo a los exiliados de la época fueron partícipes, lo que sí se ve bien marcado en esta celebración es la forma en como se aprovecha la fecha, la ocasión y las esperanzas de algunos, para visibilizar a alguien que muy poco tuvo que ver en la guerra y sus ganancias y que se ha aprovechado de mucho en este país para obtener el poder acumulado en cantidad y velar egoístamente por garantizar el bienestar de sus propios ideales e intereses y el de sus simpatizantes quienes en mayoría son personas como vos y yo, con muchas necesidades y pocas respuestas y no les queda más que ser clientes políticos para gozar  de los beneficios exclusivos de este sistema que además ignora la voz del pueblo que pide democracia, justicia y libertad.

Esta celebración no ha tenido lugar para honrar a los principales actores, a los muertos, los locos, los frustrados, los lisiados, los huérfanos, los abusados, las madres y esposas que no saben qué pasó con sus hijos, sus esposos, las mujeres que también lucharon con armas y pagaron el precio de la revolución, las mujeres que se quedaban en casa, pero que nunca respiraron tranquilidad aún estando en su casa, chavaloslos adolescentes que no tuvieron tiempo de jugar, ni de estudiar, su tiempo se debatía en el uso de las armas y en pensar que el próximo muerto podían ser ellos, las personas que hoy se levantan por las noches pensando en que los van a matar, los que no toleran la bulla de los fuegos artificiales porque eso les trae recuerdos vivos de la guerra, en fin, no se ha hablado ni del trauma personal y social y mucho menos se han hecho propuestas y acciones que contribuyan a sanar las heridas del pasado, eso se ha callado, sobre eso que es enteramente importante nunca se ha hablado en esta “celebración”, ni ninguno de los gobiernos post revolucionarios que han liderado a Nicaragua, han tomado cartas en el asunto, he aquí una fuerte deficiencia en el desempeño de los liderazgos políticos de nuestro país.

Creo que está de más, aclarar que no escribo desde el dolor, que escribo con el alma en los dedos y la cabeza en su lugar, reflexionando sobre lo que a la mayoría de ciudadanos de este país se nos ha enseñado a callar, ignorar e incluso a creer a ciegas, sin cuestionar, casi sin pensar.

inicioÉste día que tanto he mencionado, el pasado 19 de Julio, estaba en mi casa viendo muy atentamente uno de los canales oficialistas del gobierno para poder ver y escuchar todo lo que acontecía en ese momento en la plaza La fe, todo me parece muy importante, porque de cada pequeña cosa se puede decir mucho, desde la decoración (los árboles de la vida), cardenallos invitados especiales presentes, el contenido de la oración del cardenal Miguel Obando tan llena del lenguaje propio de las campañas partidistas de Ortega y Murillo, el lenguaje común al referirse a la guerra de los distintos discursos, la libre expresión de los simpatizantes del partidio de gobierno, la libertad de la vía pública para acceder al evento, etc.

Me negué a comentar en mi cuenta de Facebook alguna cosa sobre lo que sucedía, podía hablar de primas a primeras como algunas veces he hecho, pero en esta ocasión, especialmente en ésta, necesitaba hablar conmigo misma, digerirlo todo bien y hablarlo con una amiga, sí, las mujeres entre nosotras solemos hablar de política.

Si nos vamos a cosas bastantes superficiales por decirlo así, podemos observar en una simple y primera ojeada el discurso de Jorge Arreaza Vicepresidente de Venezuela que literalmente dijo: “Y seguirá la revolución sandinista por los siglos de los siglos en estas tierras … Nicaragua tendrá Daniel por siempre” y toda la gente aplaudiendo y gritando, celebrando sus deseos poco democráticos para una nación, a mí en lo personal palabras como: nunca, por siempre o los siglos de los siglos, me parecen un poco aterradoras y más cuando de política se habla, porque esto, queramos o no, influye si o sí en la vida de cada nicaragüense, y mucho más aterrador si a eso le sumamos el contexto histórico y actual de este país. Y con esto quiero citar una frase de Simón Bolívar: “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él a mandarlo, de donde se originan la usurpación y la tiranía”.

dictador

El discurso de Daniel Ortega me pareció interesante, palabra por palabra, sumamente interesante; 3 cosas en especial llamaron mi atención:

  1.   Cuando habló del crimen de las Jagüitas. Desde mi punto de mi vista, prácticamente evadió responsabilidades de la Policía Nacional como institución y de él como jefe supremo de ésta, alegando que “se deben perfeccionar los mecanismos para que no ocurra otra tragedia y diciendo que no se puede dar un paso atrás en la lucha del narcotráfico y el crimen organizado, porque se estaría cometiendo un crimen contra la Nación”. Sus palabras pretenden justificar el suceso, no se trata de dar un paso atrás contra el crimen organizado, se trata de reconocer el crimen de las Jagüitas como tal y las responsabilidades de la institución en lo ocurrido tanto en el momento del hecho, como después, para brindar verdadera justicia a la familia. Considero que este hecho visibilizó una vez más lo mal que está “el sistema de justicia” en nuestro país.

El crimen de las Jagüitas no tiene justificación alguna que valide el actuar de la policía:

a. No hacer señales de parada y simplemente apuntar con una arma al vehículo.

b. Rafaguear el vehículo sin antes haber dado persecución.

c. No permitir el auxilio y atención médica inmediata a las víctimas.

d. El abuso de la fuerza física por parte de los policías cuando  Yelka Ramírez madre de la niña y el niño fallecidos y hermana de la joven fallecida, desesperada intentaba auxiliarlos.

d. La presunta intención de querer meter una bolsa con contenido no identificado y una pesa al vehículo después de haberse dado cuenta del “error” cometido.

e. Arrebatarle el móvil a los ciudadanos que grababan este último acto.

¿Realmente esto tiene justificación? ¿Realmente es un error? ¿O estamos hablando de los abusos de poder y autoridad más fuerte que la Policía Nacional ha cometido últimamente liderada por su jefe supremo, Presidente inconstitucional de la República José Daniel Ortega Saavedra?

  1. La falta de ética en parte del discurso: Refiriéndose a los Estados Unidos, el presidente de la República advierte: “No violar los derechos humanos del pueblo norteamericano … No disparar gases lacrimógenos ni culatear a la población norteamericana cuando protesta por sus derechos básicos … La población norteamericana, blanca, negra, multiétnica, toda ella protestando y allí las fuerzas del imperio ¡Reprimiendo, reprimiendo!”.

Para cualquier cosa que se haga en la vida se necesita de ética, de tener coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, en esta parte del discurso se puede observar de manera clara e inmediata las contradicciones de tales palabras con lo que realmente ha sucedido en Nicaragua durante el gobierno de Ortega.

Al hablar de las fuertes violaciones a los derechos humanos en Nicaragua para mí dos que encabezan la lista son:

a. La penalización del aborto terapéutico. Después de casi 100 años respetando el derecho a la vida de las mujeres que se enfrentan a una serie de complicaciones en el embarazo que ponen en riesgo su vida, hoy las muertes de las mujeres que podrían evitarse siguen en aumento por la reciente e inconstitucional penalización y además irrespetando varios artículos de la Declaración Universal de Los Derechos Humanos. Las mujeres tenemos derecho a la vida, a la autonomía, a la libertad y seguridad, a alcanzar los estándares más altos de salud incluyendo la sexual y la reproductiva, a tener acceso a servicios de salud seguros. Los derechos de las mujeres son derechos humanos.

b. La expropiación de los habitantes que estén ubicados en la zona canalera, legalizada en el articulo 12 de la ley 840. Este artículo habilita tal expropiación, secuestrando la voluntad y  la autonomía de los ciudadanos afectados, obligándoles a vender a un precio injusto y a reestablecerse en lugares poco favorables para sus actividades básicas de sustento. De esta manera el presidente nacional irrumpe las promesas hechas por él mismo durante su campaña presidencial del 2006 que aseguraba “respetar la propiedad privada y los derechos civiles y gobernar en armonía”, así mismo viola los siguientes artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos:

Arto. 13.1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de Estado.

Arto. 17.2 Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

Arto. 29.2 En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden publico y el bienestar general de una sociedad democrática.

Arto.30 Nada en la presente Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta declaración.

c. Por último, si de “no disparar gases lacrimógenos, no culetear a la población cuando protesta” yrepresion nicaragua de represiones hablamos aquí hay mucho por discutir. Empezando por los terribles abusos que se dieron en el Ocupa Inss, miércoles de protestas ante el CSE y otras manifestaciones donde las bombas lacrimógenas, golpes y arrestos injustos por parte de la policía nacional hacia los manifestantes estuvieron a la orden del día y sin dejar de mencionar los retenes en las salidas de los municipios del país que impiden el paso y despojan de mantas y pancartas a las personas que se dirigen a las distintas manifestaciones pacíficas en pro de sus derechos, por mencionar algunas: las manifestaciones nacionales de los 8 de Marzo, las muchas marchas contra el canal, los actuales miércoles de protesta, etcétera.

A mí estas actitudes por parte del gobierno me parecen muestras claras de represión hacia todas aquellas personas que no están dispuestas a callar y soportar las injusticias cometidas por el mismo.

La libertad de pensamiento y la libertad de expresión son derechos constitucionales de las y los nicaragüenses y están siendo fuertemente violentados.

Quiero hablar de lo que despertó más mi interés y fue cuando habló de la juventud, ¡claro!, esto tiene que ver directamente conmigo, soy chavala, ciudadana joven de éste país ¿Cómo no interesarme lo que el actual presidente piensa sobre nosotras y nosotros? Y éste es mi punto 3.

  1.  La juventud:  Éstas fueron las palabras del presidente al referirse a la juventud nicaragüense: Y eso es lo que no pueden entender aquí los egoístas: Que aquí la juventud tenga conciencia, tenga razonamiento; sepa discernir. Que sea solidaria, que sea combativa, que sea digna. Que no se rinda. ¡Que no se venda! Eso no lo pueden entender los enemigos locales de las Revoluciones, que han sido los instrumentos del imperio”.

En primer lugar, me llama mucho la atención el lenguaje utilizado, durante el inicio de su discurso Ortega empezó hablando de unidad nacional, de paz y de amor, en este último párrafo que se refiere a la juventud nicaragüense introduce palabras como: egoístas, juventud combativa y enemigos; desde mi humilde juicio considero que no se puede hablar de paz, unidad y amor y luego cambiar la intención del discurso por palabras que promueven sentimientos de guerra y enemistad entre los mismos nicaragüenses. No veo relación alguna entre éstas palabras: unidad – egoísmo, paz – combatir, amor- enemigos, más bien me parecen antónimos, si hay egoístas-enemistad no puede haber unidad, si hay amor y paz ¿Para qué queremos una juventud “combativa”? ¿Realmente el presidente quiere promover la unidad nacional o sólo la unidad entre sus simpatizantes? ¿Pretende promover la paz o sólo paz para quienes estén de acuerdo con él? ¿promueve el amor? ¿En qué tipo de amor está presente el combate?

En esta parte de su discurso Daniel clasifica como egoístas y enemigos a quienes no están de acuerdo ni con sus ideales, ni con su actuar, ni con muchas cosas más y que no han callado ni pretenden callar, por otro lado habla de juventud con conciencia, con razonamiento y poder de discernimiento refiriéndose a los suyos, a quienes le rodean, a la Juventud Sandinista. Creo que mucho hemos visto el proceder y actuar de tal movimiento y lo que más se ha notado es la casi total obediencia ante órdenes lineales de su superior, me parece extremadamente sospechosa la uniformidad de pensamientos de los integrantes de este movimiento y la falta de desacuerdos y valoraciones propias. ¿Es eso una juventud consciente, con capacidad de razonamiento, discernimiento y libertad? ¿Quiénes pensamos diferentes hemos sido instrumentos del imperio o solamente nos hemos negado a ser instrumentos de un sistema opresor, represor e injusto?

Por mi parte celebro los logros de la revolución y también en algún momento me ha tocado cargar con parte de lo no tan bueno que este hecho histórico me ha heredado y he trabajado junto a otras personas y conmigo misma tratando de desprenderme de la parte dolorosa de esta herencia, no me siento enemiga de nadie y tampoco combatiente adversa, porque mis acciones están muy lejos del combate ofensivo y más cerca del razonamiento y del actuar pacífico y con amor hacia mí misma como persona y como ciudadana y con amor hacia Nicaragua, haciendo valer mis derechos, porque son míos, porque me corresponden, porque nadie puede violarlos, porque es mi derecho defender mis derechos.

Reconozco y aplaudo los avances que Nicaragua ha tenido en diversos sectores mientras ha estado liderada por el actual gobierno, pero no me siento contenta, ni partícipe, ni consentidora de las diversas injusticias que también se han hecho, que afectan al país, que me afectan a mí como ciudadana nicaragüense.

Me parece necesario tratar de tener una visión libre de fanatismos ante todo, ante cualquier cosa, ante la política y ante la vida misma, para que podamos actuar y ejercer una ciudadanía responsable según nuestra libre conciencia y desde nuestras diferentes y propias experiencias y en solidaridad con nuestros hermanos y hermanas nicaragüenses, porque Nicaragua no es sólo un territorio geográfico, Nicaragua somos todas y todos.

¿Nicaragua Libre?

Muchos y muchas sentimos satisfacción por el derrocamiento de  la dictadura Somocista y nos conformamos sólo con eso, la libertad no debe ser conquistada una sola vez en la vida de cada país, la libertad y la justicia deben permanecer por siempre.

daniel y somoza

Andrés Pérez Baltodano en su libro “La Subversión Ética de Nuestra Realidad” cita a Rosa Luxemburgo en su Crítica a la Revolución Rusa 1922: “La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los miembros de su partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de manera diferente. No a causa de ningún concepto fanático de la “justicia”, sino, porque todo lo que es instructivo, totalizador y purificante en la libertad política depende de esta característica esencial y su efectividad desaparece tan pronto como la “libertad” se convierte en un privilegio especial”

Nicaragua mía, Nicaragua de todos, yo quiero verte volar, que tu voluntad no sea secuestrada, que tus pensamientos no te atemoricen, que tus expresiones sean respetadas, que vos seas escuchada, que la justicia te abrace y el amor con ella se fortalezca, Nicaragua te quiero, te quiero libre.

(*) Imágenes tomadas de: El 19 digital, La Estrella de Nicaragua, Confidencial, Galeón.com y Taringa.net.

Luto de Guerra.

Fotografía de Orlando García Valenzuela.
“La Miliciana de Waswalito” Blanca López

El color rojo de la sangre
Aún no ha salido de nuestras tierras
Seguimos respirando el olor
De los muertos en la guerra.

Le parí hijos a la guerra
Amamanté en medio del combate
En un brazo portaba el rifle
Y en el otro los pañales.

Seguimos llorando a aquel hijo perdido
Sin la esperanza de volver a verlo,
Pero con dolor en el vientre
De haberlo parido.

Seguimos culpándonos de haber quedado vivos
Seguimos muertos en vida y viviendo a través de la muerte,
Matando a los vivos, a quienes les dimos vida,
Enseñándoles que la felicidad está en la muerte y no en la vida,
A como muchos otros creen,
Porque no vale la pena seguir vivos,
Cuando el único destino era encontrarse con la muerte.