LAS DISCULPAS DE MONROY

por Alberto Sánchez Argüello

En la página web de la banda Monroy y Sumernage se lee “Nicaragua, 2007, Josué Monroy reúne a 4 amigos de fiesta para formar MONROY Y SURMENAGE. Desde entonces, con rock alterno original y conciertos explosivos, han crecido exponencialmente alcanzando Costa Rica y México” Yo no conozco mucho a esta banda, me parece haber oído alguna vez alguna canción, y por lo que veo gusta a una buena parte de mi círculo de amistades y conocidos.

El 23 de mayo de este año, la página de Facebook “Parroquia irreverente” posteó el siguiente meme/screenshot de la cuenta personal de Josué Monroy:

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El post no recibió tanta atención en su momento, pero ayer fue “redescubierto” por diversos usuarios y usuarias de redes sociales que lo han estado compartiendo y comentando todo el día.

Confieso que entre la pésima redacción y el uso de figuras sumamente extrañas (maíz con gusanos) tuve un momento de duda sobre la veracidad del asunto, hasta que verifiqué directamente en la cuenta de Monroy una disculpa pública:

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Las conversaciones que he estado siguiendo se mueven entre la crítica a Monroy por misógino machista, los que lo defienden excusándolo por su dolor, estar borracho cuando lo posteó, o ser un humano que comete errores como cualquiera.

¿Cuál fue el error de Monroy? ¿Haber publicado en Facebook algo que debía ser privado? ¿Haber posteado algo estando borracho? ¿Haber dejado ver sus pensamientos acerca de su ex y de paso mostrarnos su misoginia machista de una manera brutal? Yo diría todas las anteriores sin duda.

Monroy dice que fue “caballo” que aprendió su “lección”, que no lo tomen de ejemplo y que la vida continua. Cierra sus disculpas diciendo “me sirve de práctica para controlar mi ego”. Y eso es precisamente lo que nos pasa a la gran mayoría de nosotros los hombres en este país, de todas las clases sociales, de todos los estratos económicos, de todas las etnias, sabores y colores: nuestros egos no nos dejan escuchar, ver ni entender que cargamos el machismo en nuestra cotidianidad, el mismo machismo que satura las posturas defensivas de admiradores y amigos de Monroy que ante las críticas de mujeres en su muro las llaman feminazis.

La conducta de Monroy no es extraordinaria -ojalá lo fuese- lo que sí es extraordinario es su posición en nuestra sociedad, como artista, como líder de una banda, como figura pública.

Así que me pregunto ¿Por qué se disculpa Monroy? ¿Por haber publicado en Facebook algo que debía ser privado? ¿Por haber posteado algo estando borracho? ¿Por haber dejado ver sus pensamientos acerca de su ex y de paso mostrarnos su misoginia machista de una manera brutal? Probablemente todas las anteriores…

De paso sería bueno ir desmitificando ese asunto de que borrachos no sabemos lo que hacemos ¿esa fue la misma defensa de Farington Reyes recuerdan? El licor desinhibe, permite bajar las defensas y expresar sin pudor lo que sentimos y pensamos, pero esas emociones y pensamientos no venían con la botella, estaban dentro de nosotros.

Monroy se disculpa por no haber guardado la compostura, el decoro social, la prudencia. La disculpa no va sobre el pensamiento misógino, sobre el machismo brutal. Las disculpas de Monroy, como dirían mis amigas feministas, son propias de un hijo sano del patriarcado.

Probablemente una de las cosas más difíciles sea identificar la violencia y llamarla por su nombre cuando ocurre cerca de nosotros, nosotras, en nuestras relaciones, en las personas que admiramos, que queremos, en nuestros gustos, en nuestras bandas…

Vuelvo a las conversaciones que ha generado este asunto, me encuentro a personas que una vez más tildan de intolerantes a la feministas, de doble moral -las acusan de no actuar igual si fuese una mujer la que tratase así a su ex- que todo es farándula, ganas de hacer escándalo, pura moda de Facebook… Pero ellas son las que se han tomado el trabajo de recordarnos la violencia que se esconde debajo de nuestras comodidades, son las que dan la cara ante las injusticias y los femicidios que cubren de sangre el país cada año.

A ver si empezamos a disculparnos menos y a cambiar más.

 

Alberto Sánchez Argüello

Managua 16 Junio 2016

11 comentarios en “LAS DISCULPAS DE MONROY

  1. Alberto. Lo que Josue Monroy escribe, no es ninguna “disculpa”… lo primero, tiene que ser pública y hacia su ex… Que dicho sea de paso es ofensiva para todas las mujeres, feministas y hombres no machistas. El sigue reafirmando su EGO misógino, y la vida sigue igual… Claro que seguirá igual y peor, si él no está enterado que lo que piensa y siente hacia las mujeres, es de una persona machista, violenta digno representante de “los hijos sanos del patriarcado” y a su vez es potencialmente peligroso, estos son los imaginarios de los hombres que llegan a agredir y hasta matar a las mujetes (hay desprecio total) y tiene que buscar su reeducación y ayuda profesional. Sus dos escritos, siguen cargados de soberbia e irrespeto.

  2. Excelente artículo Alberto. Hay que llamar a la violencia machista y la misoginia como lo que son, denunciar y actuar como vos decís. No es farándula, ni moda, la vida y la seguridad de las mujeres están en peligro permanente por hombres abusivos y violentos como el aludido.

  3. Es interesante el análisis de las razones por las que Monroy ofrece “aclaraciones” o se “disculpa”. También es interesante la cantidad de conceptos que se manejan en el artículo y en las opiniones que le siguen y que probablemente no han sido bien revisados y sobre los que no se tiene plena certeza si le son aplicables a Monroy o no.
    No conozco a esta persona, pero no creo que las posturas de ninguna de las personas que han escrito, incluyendo a Sánchez, estén bien fundamentadas.
    ¿Brutal? ¿misoginia? Claramente, no se entienden ambos conceptos y se les emplea a la ligera en este artículo. El uso de los mismos sólo genera incomprensión acerca del fenómeno de la violencia contra las mujeres y realmente hace ver al feminismo como una postura política extravagante que usa términos de forma exagerada por cualquier causa. Esto no niega los casos en qué efectivamente hay violencia contra las mujeres, pero esta no ocurre como lo quieren hacer creer estos movimientos. Sólo basta ver las estadísticas de criminalidad de cualquier país. El femicidio no existe como un delito autónomo y no es distinto de las ya bien conocidos fenómenos de homicidio y asesinato.
    Hay que dar a cada cosa su nombre, sin confundirse a sí mismos ni al resto del público. Monroy probablemente sea una persona que necesite aprender a controlar, posiblemente con asistencia profesional, su ira y el consumo de sustancias como el alcohol, pero de ahí a caminar hacia calificaciones que lo convierten prácticamente en un criminal ante el público, hay bastante distancia, tanta que golpea el sentido común, tal que pareciera que las mujeres sólo tendrán seguridad cuando todos los varones estemos apartados de ellas.

    1. Buenos días. Cuando estaba escribiendo LAS DISCULPAS DE MONROY, una de las cosas que se me vinieron a la mente fue el tema de los linchamientos digitales -máxime cuando he escrito dos artículos sobre ese tema en el mismo blog- analicé mi propio abordaje y me centré en discurso y en el pensamiento,más que en la persona, por eso desde el nombre del post tuve ese cuidado. Era de esperarse que más de alguna persona equiparase las críticas a Monroy con un linchamiento digital, eso nos puede llevar a varias reflexiones. Existen diferencias evidentes entre el caso Cortez y el caso Monroy, aunque carecemos de un análisis estadístico digital, yo no he visto ni la mitad de la mitad de insultos y amenazas sobre Monroy como las que recibió en su momento Cortez- . El fenómeno del linchamiento digital como sabemos no es nuevo ni es propio de nuestro país, así que podemos decir que es propio de la dinámica de nuestro mundo 2.0. La pregunta que nos toca hacernos es que vamos a hacer al respecto? En el post “MISS TEEN NICARAGUA 2015 ¿CRÍTICA O CIBERBULLYING?” hacia esta reflexión “Estos tiempos nos traen nuevos dilemas éticos(…) Un dispositivo electrónico y una conexión nos dan el poder mediático para hacer y deshacer, por eso es tan importante preguntarnos si estamos debatiendo o simplemente troleando, si estamos aportando una crítica o haciendo cirberbullying” Para mí existe una necesidad de formación y autoformación sobre la manera en que nos comunicamos en los entornos 2.0, pero eso no significa dejar dejar de ser críticos, máxime cuando nos encontramos ante conductas y actitudes misoginas como la de Monroy. En LAS REDES SOCIALES COMO TRINCHERAS IDEOLÓGICAS menciono que “Para Zygmunt Bauman la clave del éxito de Facebook es el temor a la soledad: nadie quiere entablar verdaderas conversaciones porque esto implica el riesgo a equivocarse o peor, sufrir el ostracismo por disentir. No es nada raro entonces que sea cada vez más común etiquetar de troll a una persona muy crítica o que cuestiona con acidez nuestras ideas o contenidos –para mí el verdadero troll es aquel que busca activamente destruir y atacar de manera ofensiva, a las personas en los espacios digitales. La diferencia, aunque sutil, existe”

  4. o sea, si el hombre coge con todas las mujeres es hombre, pero si la mujer coge con quien ella quiere es cerota hp puta? Qué linda que se encuentra y sigue nuestra sociedad, allí lo que se percibe claramente es una disculpa por haber publicado eso, no por lo que realmente este joven sintió y sigue sintiendo, porque ese pensamiento machista y misógino no se quita de un día para otro, nosotras como mujeres y madres, debemos inculcar desde que nuestros niños están pequeños, el amor, respeto y deber de proteger a las mujeres en todas las etapas de su vida, desde que son niñas, por eso me alegro y mucho, de no ser la sumisa que quisieron que fuese, quienes? pues esta sociedad.

  5. Acabo de leer tu escrito Alberto y aunque no daré comentarios directos acerca del sujeto, si lo haré para aportar una idea, a ningún músico / figura pública le da derecho a ofender y ultrajar vulgarmente y públicamente a nadie, escondiendose detrás de una PC al sentirse respaldado por sus seguidores. Hace poco viví esa mala experiencia de parte de “musicos” conocidos en esta ciudad y aunque los comentarios eran igual o peor de agresivos su círculo cercano los respaldo. Me hubiera gustado que alguien hubiera dado su opinión a como vos lo estas haciendo condenando el machismo brutal, no solo en las redes sociales sino en el actuar diario. Espero que este escrito siga compartiendose para que todo cambie.

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