LA DISCRIMINACIÓN COMO ILUSIÓN ÓPTICA

nuevo-1
imagen tomada de internet

Alberto Sánchez Argüello

“Ya me cansa ver a las mujeres quejarse y quejarse… están convencidas de que el coco existe… Nunca en toda mi vida he sido discriminada por ser mujer ni personal ni profesionalmente, nunca ningún jefe me pidió pagarle menos a una mujer o no contratarla para determinada labor por ser mujer, ni en este país ni en otros. Nunca he tenido que exigir mis derechos. Ya es hora de dejar de creer que alguien más nos pone límites. No sé a quién le interesa mantenernos convencidas de que tenemos menos oportunidades. Ya párenle porfa!”

Este estado de Facebook que me encontré hoy, me ha dejado pensando.

Allá por el año 2012, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicó el estudio “Nuevo siglo, viejas disparidades” que comparaba encuestas de hogares representativas en 18 países de América Latina y el Caribe. Hugo Ñopo especialista en educación del BID y autor del estudio afirmaba en aquel momento “La participación de las mujeres en el mundo del trabajo ha avanzado en las últimas décadas, pero la brecha salarial entre géneros continúa. El proceso para cerrar estas diferencias ha sido muy lento ya que los estereotipos y las percepciones erradas de los roles de hombres y mujeres han distorsionado las interacciones, no solo en los lugares de trabajo sino también en los hogares. Estos estereotipos, que aparecen tan temprano como en la primera infancia, funcionan como elementos desalentadores para las mujeres, limitando sus posibilidades de acceso a carreras con mejores futuros en el mercado laboral”

A partir de las conclusiones del estudio “Sin república y sin ciudadanía: participación política de las mujeres en Nicaragua en el contexto jurídico y político 2014” del Centro de Estudios Constitucionales, Sofía Montenegro –coordinadora de la investigación- afirmó que: “La participación política de la mujer -en Nicaragua- (…) es una presencia designada, clientelar y partidista”

Bien. Ahora imaginemos que nunca hemos leído estudios e informes del BID, el Banco Mundial, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) Oxfam y tantas otras instituciones; y que nunca hemos oído de hablar de Simone de Beauvoir, Marcela Lagarde, Juidth Butler y el resto de filósofas, políticas y artistas que han pensado y producido pensamiento que trata de develar las supuestas inequidades de ese sistema que han dado por llamar patriarcado.

Sin investigaciones ni teóricas feministas que vengan a explicarme la realidad me toca partir de mi propio criterio y realidad. Al leer el estado de Facebook partiendo desde mi experiencia personal podría estar de acuerdo: yo tampoco he sido discriminado por ser mujer, en ninguno de mis ámbitos de vida; claro que no lo he sido… porque no soy mujer, no nací mujer, y no he decidido presentarme ante el mundo como mujer. Mi experiencia personal como hombre me impide darme cuenta de lo que significa vivir en este mundo bajo una piel de mujer ¿Qué puedo hacer entonces para constatar que esto de la discriminación por género es o no una ilusión óptica?

Me tocará ampliar la mirada y observar la vida de las mujeres cercanas a la mía. Podría comenzar por la vida de mi madre y la vida de mi hija, ¿suena lógico no?

Mi madre trabajó desde los 16 años, en todos los trabajos que tuvo, siendo una mujer en extremo inteligente y emprendedora, siempre ganó menos y tuvo que trabajar más horas que sus colegas hombres en puestos similares. Eso claro que puede ser una mera casualidad. Pero también sufrió de acoso callejero y acoso laboral, fenómenos que mi padre –y prácticamente la totalidad de hombres que he conocido- no sufrió. Mi madre tampoco se quejó nunca de discriminación, ni siquiera una vez.

Del lado de mi hija puedo decir que este año, en que entró a su segundo grado de preescolar, me la encontré llorando un día por un tema de juguetes. Me dijo que había querido jugar con unos juguetes que estaban en una caja de cartón determinada. Cuando pregunté por ellos me dijeron –las docentes- que esos eran para niños, que había otra caja de juguetes para niñas. ¿Y qué juguetes habían en ambas cajas? En la de niños carritos, camiones, muñecos plásticos de súper héroes y Transformers y en la de niñas tacitas, bloques de madera y peluches. Nos fuimos a hablar con la directora y al día siguiente todos y todas podían jugar con cualquier juguete –mi hija ama los carritos y los Transformers-

¿Observar a estas mujeres me permite determinar que si existen evidencias de discriminación por género?

No puedo hacer una demostración científica ya que la estadística no está de mi lado, pero si puedo percibir ciertas actitudes y patrones sociales que han existido y existen en nuestra realidad, que hacen una diferencia entre hombres y mujeres, una diferencia que no es positiva.

Esto me hace pensar en que le diré a mi hija en lo que vaya creciendo. ¿Le diré que eso de la discriminación por género es una excusa, una queja sin fundamento, que lo que único que importa es su propia capacidad de superarse en la vida? ¿O le diré que la discriminación por género es una dolorosa realidad en nuestro país y en el mundo entero y que ella debe informarse, capacitarse y ser fuerte para no dejarse vencer y para transformar la sociedad con mi ayuda y del resto de hombres y mujeres que creemos en la equidad de género?

¿Qué le diré?

Alberto Sánchez Argüello

No recibimos financiamiento ni tenemos publicidad, tu share es vital, gracias.

Publicado por

Alberto Sánchez Argüello

Especialista en gestión de proyectos sociales. Amplia experiencia en el fortalecimiento del liderazgo personal, colectivo e institucional. Desarrollador de metodologías de capacitación para el desarrollo organizacional. Asesor metodológico deorganizaciones en América Central. Escritor de minificción y literatura infantil y juvenil. Fundador de Política Mente Incorrecto y Parafernalia ediciones digitales. Ponente TedX.

Un comentario sobre “LA DISCRIMINACIÓN COMO ILUSIÓN ÓPTICA”

  1. Que hermoso artículo… Combina lo humano con global y sobre todo, nos ayuda a entender y auto cuestionarnos si la discriminación de género es un invento o un realidad… ME ENCANTÓ!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *