EL AMOR EN LOS TIEMPOS DE TINDER

Por Tinderella

Si Florentino Ariza hubiese vivido en el siglo XXI, seguramente no habría conocido a Fermina Daza cuando fue a dejar el telegrama a su casa.Seguramente la hubiera visto por primera vez en su foto de perfil de Tinder. De entre tantas chicas tiradas a la izquierda, igual ella le habría gustado y sin pensarlo le hubiera dado “corazón”, se hubiera hecho un lío esperando el corazón de regreo para hacer “match”. Esta se la hubiera pensado mucho por ser un poco “picky”, reservada y hogareña, pero curiosa, que por algo tendría Tinder. Al final le hubiera dado el match, hubiera salido con él y se hubiera decepcionado, porque no era lo que esperaba. Tal vez hasta uno de los dos se hubiera hecho más ilusiones que el otro, en este caso, Florentino y hubiera seguido intentando volver a quedar con Fermina, pero ella hubiera preferido seguir intentando con otros “match”. Florentino se hubiera convertido en el eterno stalkerde vestir raro, con el que solamente salís una vez.

 

-Tengo 2 años de no escuchar a alguien decir que conoció a una persona por casualidad. – Me escribió un amigo en nuestro grupo del Whatsapp, cuando le comenté que había conocido alguien el fin de semana y le aclaré que no había sido por Tinder.  Y es que parece que ahora las citas se dan gracias a las aplicaciones como estas. Ya no es necesario salir de casa para quedar con alguien, conocer al amor de tu vida o a tu “one night stand”.

 

Yo me bajé Tinder hace como 2 años y durante este tiempo lo he cerrado varias veces porque me he aburrido de lo repetitivo que puede llegar a ser o porque con los tipos que me he topado han sido locos, me han ofrecido sexting a la primera o por contestar la mismas preguntas una y otra vez. Tengo que aceptar que sí he encontrado personas interesantes, que no solo quieren verme para bajarme los calzones de una vez. Con algunos me he llevado muy bien y hemos hecho un “match” en la vida real, no necesariamente en plan romántico. Sí, he quedado con algunos chicos y les quiero compartir mi experiencia y lo que pienso de la aplicación.

Bajé Tinder porque una amiga me dijo que lo hiciera, yo sé, seguramente suena a excusa, pero es la verdad. Al principio no me interesó y no leentendía, pero cuando me insistió que lo chequeara, decidí hacerlo y ahí empezó un poco mi aventura con los tinder-dates. Las veces que he quedado con alguien, ha sido siempre en lugares públicos, en algún bar o fiesta y siempre le he dicho a mi mejor amiga. Siempre alguien sabía en donde iba a estar, por eso de que fuera un loco, uno nunca sabe. Recuerdo una cita en donde mis compañeros de casa estaban de “encubiertos” en el mismo lugar que yo, por si tenían que salvarme.

La aplicación tiene sus pros y sus contras, como toda cosa en la vida. Por un lado, me ha ayudado a darme cuenta de los chicos que me gustan. Lo que a mi ojo le gusta, aunque sea de una manera artificial, porque estar guapo no es lo mismo a ser interesante o una buena persona. Aunque tengo que decir que la mayoría de citas han sido interesantes, pero también suficientes solo con una vez.Creo que la mayoría de personas que usamos la aplicación lo hacemos por la vida que llevamos, el trabajo, poco tiempo o estamos viajando y la aplicación es buena opción para conseguirse hasta un guía.

Así como he conocido gente interesante, también he tenido citas con tipos con los que no tenía ni una pizca en común. Como uno que me dijo que lo nuestro no iba a funcionar porque tenía gatos y fumaba y el no podía soportar ninguna de las dos. Preferí quedarme acariciando a mi gato, mientras me echaba un cigarro en mi terraza. Realmente me dio igual porque no había “nada nuestro”, solamente una cita y ya.

Otra vez conocí a un tipo con quienes nos gustamos mucho, volvimos a vernos en otro país y viajamos juntos. Pero una vez más “lo nuestro” no iba a funcionar porque eramos dos viajeros que vivimos en países diferentes. Nos quedamos como amigos y seguramente lo veré otras veces más en mi vida.

Así como puede llevarte a conocer personas a quienes probablemente no les hablarías en la vida real, por x o y razón, creo que Tinder puedecrearte una especie de ilusión. Porque pasas pegado todo el día en el celular viendo fotos de persona “guapas” y “feas” cerca de ti, riendote del típico que sube fotos con la novia, las del que busca solo amistad o el que tiene como foto principal a su hijo o hija. Y aunque te rías o te animes a darle el corazoncito a la persona que te llamó físicamente la atención, no te permitis salir y realmente conocer a alguien fuera del mundo digital. Además que volves a las personas un poco desechables, porque si no te funcionó con una, igual tenes otros “match” con quienes probar. Ya no nos esforzamos en coquetear para conseguir una cita ysiento que lo tenemos tan facil, que así de facil lo dejamos a la primera que no nos funcione. ¿Qué quita que pudiéramos  estarle cerrando la puerta a una persona realmente interesante?

Vivimos en un mundo conectado a las redes sociales, que aveces dejamos la cabeza en ellas y nos olvidamos de vivir la vida real y ya no nosesforzarnos ni por las cosas más mínimas.

Hasta hace unos días, yo también tenía mucho tiempo de no conocer por casualidad a un chico que me interesara fuera de las redes sociales. Y darme una oportunidad fue interesante. Al principio creí que sería lo mismo, unas cuantas cervezas y plática y si se daba, ¿por qué no? pasar la noche. Pero resulta que nos hemos llevado bien y nos hemos vuelto a ver, hemos compartido más de una cerveza y me ha gustado la experiencia de algo real, posiblemente lo he disfrutado también por el esfuerzo que he puesto para que las cosas se dieran, ya que fui yo quien dio el primer paso de hablar.

No digo que una relación que surgió de una aplicación no funcione; he escuchado de casos que Tinder ha hecho parejitas y me parece genial, siempre y cuando mantengamos los pies sobre la tierra y no vayamos por el mundo creyendo que todo se basa en clasificar con x o corazones a las personas por el simple hecho de cómo se ven. Además que debemos tener cuidado con qué personas aceptamos salir y a dónde vamos a ir, porque primero está nuestra seguridad y después la emoción de una primera cita.

Yo les recomiendo que si usan Tinder o van a usarlo se diviertan y disfruten del momento, que se dé lo que se tenga que dar, pero que no se olviden de vivir en el mundo real en donde las relaciones pasajeras o de larga duración se basan no solo en lo guapas o guapos que estamos, sino en la comunicación, tolerancia, ganas de conocerse y confianza en la otra persona, seguramente habrán otros ingredientes, pero creo que estos serían para mí, los principales para dejarla al dente.

 

  • Tinderella

 

Un pensamiento en “EL AMOR EN LOS TIEMPOS DE TINDER

  1. Incógnito

    Interesante artículo y muy honesto. Es una reflexión muy válida para todas las generaciones pendientes de redes sociales

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