La memoria que vuelve

Hace algún tiempo, me sentí llamada a volver al pasado. Mi pasado. He encontrado cosas maravillosas, extraordinarias, he ido y vuelto incansablemente. El pasado como espacio temporal de la memoria me parece curioso, es quizás el único tiempo del que logramos tener certezas. Así fue.

Para mi sorpresa mi propia genealogía tuvo que ser dramáticamente modificada y aunque el piso se me movió, sobreviví. Pero hay un pasado que sobrepasa la memoria y es aquel pasado que nos constituye como humanos, la Memoria con M mayúscula. La memoria de los pueblos, de las naciones, sus avances y sus tragedias.

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IDA

Y es que lamentablemente la Historia no siempre alimenta una Memoria, he seguido por mucho tiempo a autores que trabajan la post memoria, un término que nos permite analizar los hechos terribles desde la mirada de quienes nacieron después del mismo hecho, su autora Marianne Hirsch ha usado la fotografía para demostrar que las generaciones posteriores tienen también un trauma pendiente que resolver y es la de sus ancestros, quienes sí vivieron el hecho terrible.

Por ahí empezó mi inquietud. ¿Cómo es posible que mi cuerpo sintiera vínculos fuertes con la revolución? ¿Me pasaba a mi o habían otros / otras como yo? En ese caminar fui escuchando las narrativas de otros, otras que teniendo mi misma edad por una razón u otra se sentía extrañamente vinculados. Y así fue como me encamine a estudiar la Memoria a través de las memorias.

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Una vida iluminada / everything is illuminated

Estoy convencida que antes que yo y después de mí, muchos otros han vivido lo mismo y desde sus contextos habilitantes, estamos empujando a que el silencio sobre el pasado deje de ser una opción. Creo que el aporte de esta nuestra generación es tener la distancia temporal respecto a los hechos para hacer las preguntas pertinentes.

Las sociedades tienen sus propios ritmos, hay quienes desde la academia logran crear nuevas categorías para lo que van encontrando, otras sociedades producen cine para trasmitir la Memoria.  Yo creo mucho en el cine como potenciador del dialogo, de las narrativas sub alternas y como motor para seguir buscando respuestas de preguntas que oficialmente no se han hecho.

En esta ocasión quiero recomendar algunas películas/ series que he visto y que contribuyen desde una mirada alternativa a contarnos las pequeñas memorias que se invisibilizan en la narrativa oficial de la Historia / Memoria.

  • IDA
  • Una vida iluminada (la vería una y mil veces)
  • Silenciadas
  • Palabras Mágicas.
  • Miss Peregrine’s Home for Peculiar Children
  • El tiempo entre costuras.
  • Papisa
  • Rose Water
  • Kill the Messenger
  • Stranger Things

No se sorprendan si alguna de estas les parece “animada”, las películas también tienen “entre líneas” que debemos saber leer. Tengo otras vistas pero esta es una lista digamos “VIP”, la temática es diversa, el contexto también y el hecho terrible varia. Aunque guerra es guerra, sea la mundial o la que lidiamos en el propio cuerpo ¿verdad Papisa?

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La Papisa.

 

Acerca de María José Díaz Reyes

Nací rebelde. Vivo en proceso de (de) construcción. Nací cerca del mar pero lejos de la luz. La poesía es el reencuentro entre todas mis yo. Las Yo negadas, las ocultas y las yo que se construyen.
Feminista y Trabajadora Social.

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Una respuesta a La memoria que vuelve

  1. Gabriela Selser dijo:

    Me encantó, María José. La Memoria con M mayúscula, para reconstruir el rompecabezas de la Historia con H mayúscula… Gracias por este texto y también gracias por tus palabras en la presentación de “Banderas y harapos”. Quizá puedas acompañarme a alguna de las presentaciones en los departamentos… Abrazos!

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