El beso del Condón

Me escribió una amiga que conozco hace tiempo, me pide que le ayude. Hace poco inició una relación con un hombre que le lleva más de diez años. Ella recién cumplió 25 años, él tiene 36. Viven en la misma ciudad, hacen las mismas cosas, se conocen hace tiempo, pero la relación pasó de la nada a lo mucho.

Me escribe porque confía en mí y ella misma me da permiso de escribir estas notas, ella a la que llamaré “Isbela” -porque así me confesó le hubiese querido llamarse desde siempre- Isbela es una joven amorosa, quienes la conocemos la admiramos tanto porque contagia energía buena, suele ser mediadora cuando hay conflictos. Isbela es también feminista, construida desde hace mucho en las líneas del feminismo, ha descubierto que no quiere el mundo que le ofrecen, ella construye uno para ella misma, un mundo donde quienes la amamos tenemos que entrar con cautela. Ella es viento, tiene sus propios ritmos y caminos.fu-mar-2

Ahora Isbela tiene un conflicto, con el que no sabe mediar, su nueva relación está llena de elementos que la hacen sentir muy bien, me ha contado que es como tener relaciones sexuales con un gran amigo, es vivir la experiencia más intensa por el hecho de conocerlo hace tiempo y por haber compartido con él otras miles de aventuras. Lo del sexo fue como la cereza del pastel, Isbela está feliz. Ella le admira porque es muy inteligente y porque su personalidad toma distancia del macho alfa promedio de la ciudad.

-¿Cuál es el conflicto Isbela?

-No sé describirlo muy bien.

-Vamos Isbela, inténtalo, vos tenes el don de la palabra.

Y me lo dijo

-Tuve relación sexual con él sin usar condón y aun no sé si lo permití o sutilmente me lo impusieron. El caso es que hablé con él y le dije que no me hacía sentir bien no usarlo, me dijo que si para estar bien y segura él debía usar condón, lo hará aunque el condón le parece un beso con plástico. – Casi me muero MJ, como siendo tan inteligente (porqué lo es) me resultó tan torpe.

 Resultó que “Igor”, afirma que él siempre ha usado condón en todas sus relaciones, pero con ella no quería porque sentía que de verdad la amaba y ante el amor el condón sobra.

Imágenes de blog Magent

Entendí su conflicto y conversamos mucho tiempo sobre esto, no buscando una respuesta, o una salida sino compartiendo los mil y un enredos que tenemos sobre amor, sexo y condón.

Primero: Sí la vida es una construcción social, el amor lo es por excelencia. Existen muchos dispositivos sociales que construyen una idea del amor para que creamos que así debe ser. Como es una construcción social, varía de cultura en cultura. Para fines nuestros, nos enseñan a amar distintos a hombres y mujeres. En el caso de las mujeres un amor en el que nos entregamos sin medidas, ni reservas. Nuestra vida y cuerpo pasan a ser una extensión de hombre que amamos, el amor presupone dejar de ser. Para los hombres el amor es poseer, “ser dueños de”, y en la versión más “Disney”, amar a la elegida, al prototipo de mujer ideal programada, que suele ser la buena, la no conflictiva, que pronto se convertirá en madre.

Segundo: Hay construcciones sociales que dicen que el sexo es impulsivo, que no podemos parar o detener. De esta manera en la construcción social de lo masculino, se excusan miles de hombres para decir que cuando esta con una mujer no logra frenar sus instintos sexuales, desde aquí el hombre parece más un animal de bosque que un humano de ciudad. Desde la construcción social de lo femenino, el sexo se vincula al amor, algo que se diseña, planifica, se coordina. Desde aquí parecemos más un personaje de Disney que una humana.

Tercero: ¿Qué resulta cuando se junta un hombre construido para amar a la mujer ideal, aquella que le han construido como prototipo correcto y una joven feminista que se reconoce como libertaria de su propia vida? Resulta un conflicto, uno donde Isbela no puede mediar.

-Isbela ¿Pero qué hiciste o dijiste ante ese comentario del beso del Condón?

-Ay MJ, quise tirarle un zapato en la cabeza, no podía creer que hablará en serio. Cuando el enojo pasó me moría de la risa tanta torpeza. Me quedé pensando si estoy frente a una acción violenta del típico macho que usa palabras dulces para violentar o si estoy frente a un niño torpe que no le enseñaron que ya sea por amor o solo por sexo, el condón en ambos casos es una cuestión de seguridad, de vida, de decisiones y la mía sigue siendo, usarlo y su “no se siente igual” o el “porque nos amamos no lo usemos” son pura paja que al menos en mí ya no tienen valor y por el contrario siento que subestima mi inteligencia.

 ¿No será que las formas de dominación patriarcal mutan? ¿No será que el juego de las palabras sigue siendo una trinchera que no hemos sabido explorar para reconocer las violencias más sutiles? Me quedé pensando en cuanto pierden este tipo de hombres bien intencionados al ser formados con imaginarios de que algunas somos buenas y otras malas, unas para sexo solamente y otras para sexo con amor. ¿Se habrán puesto a pensar que usar condón con “las malas” y no “usarlo con las buenas” no solo es una posición re machista, sino también una ingenuidad que los aleja de la zona de seguridad?

-¿Qué pensas hacer Isbela?

-Quisiera pensar que estoy frente a un hombre adulto que se sigue construyendo así mismo, uno capaz de reconocer que en su formación hay casa-isa-acuarela-minimuchos imaginarios tóxicos sobre las mujeres y que si quiere seguir con esta mujer, debe si o si, ceder en lo que para mí es cuestión de seguridad, de vida, el condón.

Isbela, Isbela….sígueme contando como termina tu historia y decime si  logras finalmente que el Condón te bese intensamente como vos te lo mereces.

Acerca de María José Díaz Reyes

Nací rebelde. Vivo en proceso de (de) construcción. Nací cerca del mar pero lejos de la luz. La poesía es el reencuentro entre todas mis yo. Las Yo negadas, las ocultas y las yo que se construyen. Feminista y Trabajadora Social.
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3 respuestas a El beso del Condón

  1. Tamara dijo:

    Es un lobo vestido de hombre. Por muy inteligente que sea no quiere decir que en su interior hayan resquicios de pensamientos y costumbres machistas. Incluida muchas de nosotras.

    Gracias Mache

  2. Octavio dijo:

    No pretendo justificarnos… Jamás. Pero si nos invito a reflexionar sobre las formas de encontrarnos sexualmente.
    Evidentemente se siente la diferencia cuando se hace con o sin… Y es cuestión de poder eso de terminar adentro cuando no lo tenemos puesto. Así que busquemos -hombres- formas creativas de encontrarnos sexualmente. Con la seguridad de que nadie nos pertenece y que no le pertenecemos a nadie.

  3. Dany dijo:

    Damn, I wish I could think of sotnehimg smart like that!

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