Cuando nos agreden los hombres que amamos

Él era mi gran amigo, con quien dormía en cualquier lugar que nos agarrara la noche, a quien le conté confesiones tan intimas, con quien fume M, con quien me sentaba en una cuneta solo para hacer nada, él era querido por todos, alto, con un andar tan despreocupado como el de Shaggy Rogers, incluso y para dejar claro cuanto lo queríamos, por el fundamos un colectivo que luchaba ferozmente contra los abusos sexuales infantiles, él fue víctima de este tipo de violencia, junto a él tome un camino que ha resultado doloroso de caminar. Él era mi querido amigo, pero ya no más.

Hoy escribo, convocada por múltiples situaciones en las que me he visto implicada recientemente y que me llevan a una reflexión ¿Por qué amamos a hombres que nos lastiman? En verdad, en este escrito no busco una respuesta, no la tengo.

Hace pocos días, una joven de Managua, publicó en redes sociales que algunos años atrás había vivido un tipo de acoso por parte de un joven conocido, en contexto; este joven, es un presentador de televisión, estudió cine en cuba, y quienes lo conocen dicen que tiene un hermoso carisma. Ante esta denuncia, el joven no solo se defendió aduciendo que era mentira sino que también utilizó un lenguaje que denotaba una ignorancia sobre la militancia feminista, aquí habían dos puntos, el acoso del que se le acusaba y sus planteamientos sobre el feminismo y por consiguiente sobre las feministas. Un poco más tarde, el joven mediante redes sociales y en televisión nacional, pidió disculpa y dijo que siempre estaba abierto para dialogar, repetía que no entendía porque la joven lo había bloqueado y que él estaría para ella siempre. Sin embargo, la ola de agresión psicológica que recibió la chica de parte de los amigos y fans del joven presentador fue descomunal, ¿quién atizó esta ola de violencia? el mismo joven al presentarte como victima de la situación.

Hace poco días, un joven de Managua, que utiliza twiter y youtube para exponer reflexiones personales, escribió “tiene pene, culpable”, si una lo lee, una que camina en el debate sobre la violencia cuyo fundamento es el machismo, comprende más o menos esto “estás diciendo que un hombre por ser hombre es culpable de algo”, en este punto pareciera que el joven quiere decir que el discurso y práctica feminista considera a los hombres como enemigos, por la sencilla razón de nacer biológicamente hombre. Cuando lo leí, me sentí entre decepcionada y frustrada, porque además de lidiar cotidianamente con los casos de abuso sexual infantil, además de escuchar y vivir en carne propia las múltiples violencias que nos aquejan en el país, además de eso, leer de un joven que tiene +/- influencia en las redes una idea tan pero tan desconocedora de las reflexiones que tiene desde hace siglos el feminismo, de todos los estudios sobre la violencia, de la reflexión sobre las supra estructuras patriarcales que nos constituyen, leer esa pequeña frase, honestamente me hizo recordar que en materia de reflexión crítica nos falta tanto y por supuesto, reaparece la ignorancia sobre el feminismo y la ironía que se reduce a una burla sobre quienes somos feministas.

Al pedirle que dejara de deslegitimar el esfuerzo que muchas hacemos, su respuesta fue que desconocía mi trabajo, un poco más tarde personalmente me dijo que el trabajo que hacemos desde Chinandega es muy interesante, y frente a esa dualidad comprendí que ya no había posibilidad para dialogar, puesto que llevamos un tiempo conociéndonos, compartiendo espacios, hemos colaborado en conjunto. Este joven es muy carismático, querido por muchos, muchas,  me dijo por una red social en mensaje privado que lamentaba haber dicho que desconocía mi trabajo.

Ayer, no sé cómo llegue a una página de un joven que tiene mucha influencia, seguidores, creo incluso produce vídeos de parodia, cuyo personaje principal es Rosario Murillo. Al leer sus post y los comentarios que les seguían, me di cuenta que usa como sinónimo feminismo y hembrismo, acusa ferozmente y mediante la burla, la ironía y la acusación a quienes nombramos la violencia, por ejemplo “se burla del acoso que antes denunció la chica de Managua contra el joven presentador” y plantea que es una  exageración rallando a mentira tal acusación y no solo eso, plantea que este tipo de denuncia es una exageración inventada por las hembristas. En este punto, es una ignorancia maliciosa, porque intuye y agrede.

Empecé contándoles que tuve un gran amigo y ya no más, ya no lo es porque teniendo él 37 años un día de junio fue encontrado teniendo relaciones sexuales en una iglesia con un adolescente, lo llevaron a la justicia y fue condenado a 4 años de prisión, cumplió 2, deduzco que la reducción de pena se debe a que desde la prisión llamada “La Modelo” hizo actividades lúdicas, recreativas y musicales. Él era / es así, muy carismático, capaz de atraer a muchas personas, capaz de hacer reír, de sumar, de hacer que el mundo este a sus pies. Durante el juicio, 4 amigos tuvimos acceso a fotos y narrativas que sostuvo con otros adolescentes, fotos que en verdad quisiera olvidar, quisiera hacerlo pero no debo.

Ahora en libertad, en mi misma ciudad, anda diciendo que estuvo preso porque le pusimos una trampa, que fuimos las malas y que no quiere saber nada de nosotras. Mucho antes del delito cometido, cuando era parte de nosotras, cuando nos reuníamos siempre terminaba hablando mal del feminismo, decía que no tenía razón de ser porque los hombres eran violentados de igual manera, que los hombres sufrían en la calle constantes acosos sexuales, hablaba peyorativamente de las feministas adultas y era muy duro conmigo cuando yo planteaba que era insostenible un discurso que plantea que no tiene sentido de ser el feminismo, me acusaba de dejar a la mujer mejor plantada que a los hombres.

Cuando era niña, mi padrasto con quien viví 16 años era un hombre muy gracioso, alegre y querido, sin embargo golpeaba recurrentemente contra la pared a mi madre, le daba puñetazos en la cara, aprendí que los hombres que amamos, no están excluidos de que nos lastimen. Que los hombres que nos acosan a nosotras, que nos lastiman, que nos violan, que nos matan, en algún otro lado son buenos con otras personas y por estos últimos son fielmente defendidos, deslegitimando el breve pero no por eso menor, espacio donde son agresores.

Me acorde de Marcos Dessy que agredió sexualmente a toda una generación de niños|adolescentes, me acorde porque en Chinandega lo idolatran aun. Me acorde de un profesor en Chinandega que acosó sexualmente a una estudiante, en juicio se comprobó su culpabilidad, está preso y fueron sus alumnas las que lo defendieron, me acorde de Michael Jackson, me acorde de tantos.

La gente suele ser políticamente correcta cuando de la violencia se trata, excepto cuando tocamos sus cimientos, porque ahí justamente tocamos a los hombres que amamos y entonces, preferimos no romper el cascaron de huevo donde vivimos y resulta más fácil agredir o deslegitimar a las feministas, las que sabemos nombrar, porque agrediendo nuestro trabajo quieren olvidar al opresor que en el pasado les lastimo pero por sobre todo, quieren ocultar que en algo de eso se convirtieron.

Por mi parte, me gustan los hombres que intentan ser honestos, que se muestran tan cual son, porque una sabe lidiar con la verdad aunque sea difícil, pero no he aprendido a lidiar con aquellos que aparentemente están de nuestro lado, para más tarde decir que habemos buenas y malas feministas, porque francamente no tengo paciencia, talento, ni ganas de dialogar con un hombre que aferrado a su ventaja masculina, utilizando una cara bonita, una sonrisa y discursos aprendidos en algún taller/clase, se victimiza cuando se ha nombrado su agresión.

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