LA TRINCHERA QUE HE ELEGIDO, LA MANADA A LA QUE PERTENEZCO

Por Ana Ma Ga

El 4 de febrero se llevaron a cabo las elecciones para presidente y diputados en Costa Rica. Antes de decirles los resultados quiero hacer una breve descripción de este lugar donde nací. Como Estado-Nación nos jactamos ante el mundo de que somos diferentes, pacíficos y verdes, nos gusta como sociedad pensarnos blancos y de avanzada, renegamos de nuestra cultura centroamericana e indígena y andamos por el mundo dando lecciones de democracia.

 

Si bien algunas cosas se hacen bien y el territorio está lleno de paisajes y personas hermosas y trabajadoras, es necesario romper ese espejismo que le vendemos al turismo y a nosotrxs mismxs: somos un crisol hermoso de migrantes, una mescolanza de colores. Tenemos un río que le sigue en suciedad por litro al Ganges y otros tantos con más agrotóxicos que vida. Tenemos altísimos índices de violencia y uno de los mayores crecimientos de desigualdad social en el continente, el crimen organizado avanza y después de Honduras tenemos a la policía más armada del istmo.

Un grupo de ocho mujeres ejerció su voto y llamó la atención este domingo al vestirse al estilo del libro y serie The Handmaid’s Tale con el fin de mostrar su preocupación por lo que llaman una “amenaza fundamentalista”.(La Nación Costa Rica)

Políticamente se siente un clima por un lado de apatía, por otro de progresismo y burbujismo vallecentralista, por otro de organización y resistencia, una autónoma y otra partidaria de izquierdas que trabajan con las uñas y empeño a niveles locales y rurales; y finalmente el fanatismo religioso que ha sabido llenar el vacío que ha dejado la política tradicional y la espalda que como sociedad le damos a las poblaciones más excluidas.

Aun no tenemos presidente, vamos a una segunda ronda el domingo de resurrección (nótese el chiste cósmico). El mayor porcentaje se lo llevó el abstencionismo con un 34,34%, seguido del Partido Restauración Nacional (RN) con un 24,91% y el Partido Acción Ciudadana (PAC, partido saliente) con un 21.66%. El PAC prometió cambios en 4 años, por primera vez se rompió el bipartidismo y mucha gente les creyó. Si bien fue un gobierno en algunas cosas diferente y en 4 años no se cambia el mundo, falló y demostró, una vez más, que a las élites políticas sigue sin importarles el cambio estructural, que le deben el alma a la clase empresarial y que siguen existiendo ciudadanxs de segunda, tercera y cuarta categoría. Las castas no existen solo en la India. El partido RN tiene a su cabeza a un salmista, periodista con poca experiencia política y cantante evangélico, Fabricio Alvarado; su esposa Laura Moscoa es pastora y la denominan profeta. Habla en lenguas y dice sanar gente enferma.

Candidato Fabricio Alvarado con su familia. Fuente: cdn.crhoy.net

Alvarado ha protagonizado marchas “por la vida y la familia”, está en contra del aborto y quiere aumentar sus penas de cárcel bajo cualquier circunstancia, quiere disolver el Instituto Nacional de las Mujeres, está en contra de los DDHH de la población LGBTIQ, de las personas privadas de libertad, no nombra ni una vez en su plan de gobierno a las comunidades indígenas, al campesinado, al sector pesquero, en fin…lo que considera “las minorías”, pero dice defender los valores cristianos y amarnos a pesar de todo. En la Asamblea Legislativa RN quedó con mayoría y el resto de curules ocupadas por la derecha. Solamente una diputación la obtuvo un partido que tira a la izquierda. Quizás esté de más decirlo pero lo diré, el panorama es patético. Mucha gente de la burbuja a la que pertenezco bromea con irse del país, otra capaz y lo diga en serio. Hay una sensación de tristeza, de enojo, de reclamo. Otrxs dicen: “¡pa que se enojan si ya se sabe que esto es una farsa! ¿Ahora si se van a organizar?…no voy a votar por ninguno porque a ningunx le importamos”.

Escribo esto desde la cotidianidad de mi espacio, leyendo el facebook de mi amigxs para sentirme menos sola y anormal. Pero voy a tener que salir a enfrentar el mundo. Y ocupo llenarme de valentía. Yo no me voy a ir del país; por el momento no voy a borrar a nadie del facebook seguramente porque si tengo a alguien que haya votado “por la familia”, pues nunca me ha jodido y ni yo voy a dejar de existir, ni ellxs lo harán. Igual entiendo a quienes hacen esto, cada quien construye su espacio seguro como puede. Pero más allá de ponerme un marco del PAC en mi foto de perfil o decir que voy a hacer campaña por ese partido (cosa que no voy a hacer aunque voy a ir a v(b)otar por ellxs) o de decir que voy a organizar la resistencia (cosa de la que voy a participar como pueda pero no me voy a creer mesías ni seré activista a tiempo completo)…lo que voy a hacer hoy es existir, es nombrarme lesbiana, políticamente porque mis preferencias sexuales son diversas. Voy a existir como alguien que piensa que la hidra capitalista es insostenible y se tiene que acabar, voy a existir con la anarquía como mi horizonte político y práctica cotidiana.

Para mi no se trata solo de con quien cojo o quien me atrae, de si voto o no voto, para mí se trata de dónde vibra mi razón y mi corazón, se trata de esos intersticios llenos de contradicciones que nos crean, se trata de lo liminal, de lo visceral, de los deseos, de las utopías y de las acciones concretas, de la coherencia y la honestidad. En este momento de miedo y tras algunas buenas cachetadas de realidad este fin de semana, siendo honesta conmigo, con ustedes y con el universo, lo que puedo hacer es existir y no rehuirle a ninguna conversación que me confronte con esa realidad que me aterra. Porque esos mapas con estadísticas y votos que veo en la pantalla, me están confrontando con una realidad que de cierta forma me negaba a aceptar, a la que también yo contribuyo, con esa realidad que me atraviesa todos los días la piel cuando camino por la capital, cuando paso del pueblito católico a la zona roja, a la universidad, cuando trabajo y lidio con la burocracia, cuando me infiltro en tribus que no son la mía y no me sirve el camuflaje, cuando salgo del Valle Central del cual soy hija, a veces demasiado hija.

Me queda exponerme, sacar mi corazón y ponerlo sobre la mesa. Me queda escribir cosas increíblemente íntimas y largas en el facebook o blogs, como esta. Me queda ser inapropiadamente honesta y molestarle a quienes piensan que soy demasiado intensa, incluyéndome. Me queda verme desnuda ante un espejo y tomar decisiones, decirme verdades que he venido evadiendo. Me queda hablar en primera persona esperando que vean más allá de la autoreferencia, atreviéndome cada vez menos a hablar en plural… Me queda la trinchera que he elegido no porque sea la mejor ni la única, sino porque es donde siento que debo y quiero estar, me queda trabajar desde la pedagogía con las mujeres, me queda construir con ellas y conmigo desde el amor y la comprensión, pero también desde la incomprensión, la diferencia, el desconcierto y la antagonía.

Me queda la virtualidad como muleta, pero la realidad concreta y tangible como espacio de incidencia. Me queda saber que mi burbuja familiar es amorosa y diversa (y no, la diversidad no es solo sexual), que las amistades de las que me rodeo y a las que rodeo yo, es gente que estimo, que respeto, de la que aprendo. Me queda saber que mucha gente no tiene esto, me queda la esperanza de que con el pequeño trabajo que una hace, que con el trabajo que hace tanta gente todos los días, se puedan generar espacios seguros para quienes nunca los han tenido, me queda esperar que la manada se pueda encontrar y tenga fuerza para hacerle frente a tanto odio que anda suelto. Sobre todo me queda saber, que el mundo es más de lo que una piensa, que la vida se acaba y que no somos nada, aunque seamos tantas cosas a la vez.

Por Ana Ma Ga

Costa Rica, 6 de febrero del 2018

HONDURAS, UN PUEBLO QUE DESPIERTA

Por Alicia Segovia.

Debo admitir que cuando crucé la frontera de Las Manos hacia Honduras, sentí temor y ansiedad por todo lo que se comenta de este país vecino. Con el transcurso de los meses me fui “adaptando” al contexto y conociendo Choloma, la ciudad donde vine a vivir por trabajo. Según las estadísticas de las autoridades de la Secretaría de Seguridad hasta junio en el municipio se registraron 130 muertes violentas, más del 50% que el año pasado, esta ciudad es conocida por ser el centro industrial del país, el 49% de su actividad económica corresponde a la industria manufactureras (maquila). Otra característica es que en el municipio se encuentran las dos pandillas más peligrosas de Centroamérica, la MS-13 y la Pandilla 18.

Recuerdo que al llegar a la ciudad estaba preocupada por las historias que escuché de “los mareros”, de hecho, la mayoría de las personas que conocí en Tegucigalpa temen venir y evitan pernoctar en los hoteles disponibles. Sin exagerar pensé encontrarlos apostados en las esquinas de la ciudad luciendo sus tatuajes característicos. Hasta el momento no he visto a ninguno de ellos, apenas si los puedo distinguir entre los niños y adolescentes que atendemos en las actividades, ya que algunos de ellos son “banderas” (informantes) de las pandillas. He sabido que los mareros han cambiado su apariencia, usan tatuajes en partes no visibles y se encuentran infiltrados en los diferentes estratos de la sociedad hondureña llámense políticos, policías, abogados, estudiantes.

Moviéndome al ritmo de la ciudad fui identificando los lugares peligrosos y los horarios de mayor riesgo. Dentro de las políticas de seguridad de mi institución me recomendaron no exponerme “más de la cuenta”, memorizar números de emergencia (honestamente no pude hacerlo), cambiar los nombres de los contactos, así fue como “mamá” cambió a “Alicia” y “amor” a “Ye”. Al venir, asumí el reto que conllevaba dejar ciertas libertades, la soledad, el cansancio, las distancias y las largas horas de viaje para viajar hasta mi casa. Estoy casi en el borde de la frontera con Guatemala, son 12 horas de viaje en carretera las que me separan de mi familia.

Estando aquí he vivido indirectamente dos procesos electorales. En noviembre del año pasado los partidos políticos realizaron elecciones internas, las cuales no representaron problemas para el país. Sin embargo, como la mayoría sabe, el 26 de noviembre de 2017, hubo elecciones nacionales (presidente, diputados, alcaldes). Para esa fecha yo estaba en Nicaragua, retorné a Honduras el día 28, un día después se generó el caos en el país, y al decir “caos” no me refiero a las protestas de un gran sector de la población manifestándose por la reelección inconstitucional del actual presidente Juan Orlando Hernández (“JOH”), el fraude electoral y la manipulación mediática.

El proceso electoral ha sido señalado por la mayoría de la población de poco transparente, siendo los jóvenes y las mujeres, en su mayoría, quienes están al frente de las protestas exigiendo un cambio de sistema ante los actos de corrupción, el aumento de la violencia en el país y el vínculo con el narcotráfico. Estos cuatro años han sido gobernados por el partido nacionalista (derecha). El domingo por la noche el candidato de la oposición superaba por 5 puntos a JOH con un 57% de las actas escrutadas, de repente el sistema presentó fallas, reanudándose hasta el martes (el día de mi regreso), “milagrosamente” JOH superaba a Salvador Nasrralla en el conteo. Esta situación encendió la ira de las y los hondureños, quienes salieron a las calles a manifestar su descontento y exigir transparencia en el proceso electoral, para el pueblo JOH perdió las elecciones y el TSE hizo fraude electoral.

Las protestas, en un principio pacíficas se tornaron violentas con la toma de carreteras, quema de casetas de peajes (en Honduras se paga peaje en las principales carreteras del país). La situación se agravó con el saqueo ocurrido en varios puntos del país. El jueves por la tarde inició la toma de carreteras. El viernes amanecimos sin servicio de transporte y el ambiente tenso. Por la mañana intenté abastecerme con comida, pero no pude llegar al centro de la ciudad, a las 10:00 am el saqueo estaba en su máxima expresión. Tiendas de electrodomésticos, de celulares, comidas rápidas, centros comerciales fueron saqueados y quemados. La opinión de algunos es que fue gente infiltrada quien provocó el caos para desviar la atención de las protestas pacíficas contra el gobierno. En el caso de algunas ciudades el saqueo estuvo a cargo de “los mareros” y hubo comerciantes que se armaron hasta los dientes para defender sus negocios. Desesperanzada y con mucho temor, regresé a casa y tuve que comprar lo básico en la pulpería de la esquina. Por la noche, después de saquear los establecimientos empezaron a meterse en las casas a robar sobre todo en San Pedro Sula. Las noticias me llegaban por Facebook y el grupo de whatsapp del trabajo. Esa noche no dormí, aterrorizada de que se fueran a meter a la casa donde alquilo. Estaba sola y sin mucho para defenderme ¿qué podría hacer?

Al día siguiente, el gobierno suspendió algunas garantías constitucionales, entre ellas la libre circulación. El toque de queda se estableció de 6 pm a 6 am. Pero ¿qué creen?, la población no estuvo dispuesta a acatar en un 100% esta disposición. Convocaron a manifestar su descontento con el “cacerolazo”. El viernes a las 10:00 pm escuché en toda la colonia sonar cacerolas y reventar cohetes de colores. Admito que el corazón me palpitó fuerte y la piel se me puso chinita, pero no, no podía unirme a la protesta, lo mínimo que hice fue salir al porche de la casa y tímidamente sonar el candado de la reja (imposible no unirse a la protesta). Esta situación continuó dos noches más, era una fiesta, un carnaval en la colonia. Lo curioso fue que la policía apareció solo la primera noche, tres disparos y mandó por una media hora a todos a sus casas. Unos días después un grupo de agentes del Comando de Operaciones Especiales (cobras) se declararon de brazos caídos “no seguiremos reprimiendo al pueblo”. Algunos agentes de la Policía también se unieron, la tercera noche las cacerolas sonaron frente a la posta policial (estación de policía) las personas también les llevaron café y comida a los agentes.

Pasé cuatro días encerrada. Al quinto me vi obligada a salir para buscar comida, lo logré, encontré un supermercado al cual no pudieron saquear. Me abastecí con lo poco que quedaba, los estantes estaban quedando vacíos, había largas colas en los bancos y farmacias, la tensión continuaba, unos a otros nos mirábamos con desconfianza y a la vez con un poco de lástima y empatía.

A mitad de esta semana retomamos a medio gas las labores en la oficina, siempre pendiente de lo que ocurria en las calles. El TSE aún no declara oficialmente al ganador. Honduras se debate entre las opiniones de los observadores internacionales, la prensa que en su mayor parte está comprada por el gobierno y el juicio del propio pueblo. En esta semana Estados Unidos aprobó fondos de cooperación bilateral a Honduras y, JOH lo aprovechó para desmentir actos de corrupción. La oposición no reconoce los datos del TSE y el pueblo permanece en las calles (aún hay bloqueo de carreteras), algunos saqueadores fueron identificados y apresados, otros andarán buscando cómo vender los artículos o esconderlos.

Yo, sigo sin ir al Espresso Americano porque también saquearon esta cafetería. Espero regresar con mi familia para las fiestas de navidad y fin de año. Honduras lo llevo en el corazón, es un país maravilloso, lo deduzco de lo poco que pude conocer de sus lugares y la calidez de las personas que me rodearon. Espero que algún día tanta violencia se termine por el bien de la niñez, las mujeres y los jóvenes que están luchando por la equidad y la justicia social.

Finalizo mencionando que el día 07 de diciembre el partido nacional convocó a una marcha “unidos por la paz” en Tegucigalpa. Según las malas lenguas a cada marchista se le entregó 150 lempiras si iba vestido de blanco. A trabajadores de programas e instituciones del estado los obligaron a asistir amenazándolos con perder sus trabajos si no lo hacían. Allá en Nicaragua ¿les suena conocida la estrategia?

MANIFIESTO DE LOS INTELECTUALES Y ARTISTAS DE HONDURAS SOBRE LOS COMICIOS ELECTORALES 2017

 

 

Las y los firmantes, escritoras, escritores, artistas, trabajadoras y trabajadores del pensamiento y la cultura en Honduras, ante los sucesos relacionados con el proceso electoral realizado en el país el 26 de noviembre recién pasado, expresamos lo siguiente:

Desde el mismo momento que una Corte Suprema de Justicia politizada autorizó la reelección inconstitucional de quien ostenta actualmente la Presidencia de la República, sabíamos que estábamos frente a un proceso marcado por la ilegalidad. Sin embargo, al cerrarse las opciones, el pueblo hondureño decidió participar. Los resultados preliminares muestran una marcada disminución del alto grado de abstencionismo que caracterizó los dos procesos electorales previos.

Esta voluntad expresada por el pueblo hondureño de encontrar una salida a la situación del país por medio de las urnas se encuentra en peligro inminente de desembocar en una nueva y grave crisis política.

Ante la negativa del Tribunal Supremo Electoral de difundir los resultados en el plazo pertinente, y dadas las contradicciones evidentes entre la tendencia —calificada de irreversible— a favor del candidato de la Alianza Opositora y los nuevos resultados difundidos, que de manera progresiva se inclinan hacia el presidente en funciones, existen fundadas reservas sobre la imparcialidad del Tribunal.

Por otra parte, la difusión de rumores hecha desde círculos allegados al partido de gobierno sobre un toque de queda, así como el llamado del presidente (a la vez candidato inconstitucional) de defender lo que él asegura es la continuidad de su mandato por cuatro años más, contribuyen a crear un ambiente de inestabilidad y zozobra, caldo propicio para las provocaciones.

Las Fuerzas Armadas, que en 2009 ejecutaron un golpe de Estado contra el entonces presidente Manuel Zelaya, por promover una reelección inconstitucional, han avalado una clara y abierta violación de la Constitución de la República por parte del actual mandatario. En los actuales momentos, contingentes militares se movilizan en las principales ciudades del país, especialmente en Tegucigalpa, lo que contribuye a aumentar el temor de la población.

En estas circunstancias, existe la posibilidad fundada que los resultados que el Tribunal Supremo Electoral presente el próximo jueves 30 de noviembre no sean confiables, y que representen una burla a la voluntad manifiesta del pueblo hondureño, que se ha pronunciado contra la reelección ilegal.

Por lo anterior, a la comunidad nacional expresamos que como ciudadanos y ciudadanas tenemos la obligación de defender la voluntad mayoritaria expresada en las urnas, de forma pacífica y evitando la confrontación. Sin embargo, en caso extremo, nos ampara el artículo 3 de nuestra Constitución, que establece que: “Nadie debe obediencia a un gobierno usurpador ni a quienes asuman funciones o empleos públicos por la fuerza de las armas o usando medios o procedimientos que quebranten o desconozcan lo que esta Constitución y las leyes establecen. Los actos verificados por tales autoridades son nulos. El pueblo tiene derecho a recurrir a la insurrección en defensa del orden constitucional”.

A las Fuerzas Armadas demandamos cumplir con su papel de garantes de la Constitución de la República y no prestarse a la violación de los derechos elementales del pueblo hondureño.

A los observadores internacionales, representaciones diplomáticas, organismos internacionales y comunidad internacional en general, les pedimos mantener su atención en los resultados de este proceso y contribuir para que el Tribunal Supremo Electoral actúe con transparencia.

A los escritores, escritoras, artistas e intelectuales del mundo, les pedimos permanecer atentos de lo que sucede en nuestro país y sumarse a la denuncia inmediata de cualquier violación de los derechos humanos, entre ellos, el derecho del pueblo de elegir a sus gobernantes.

Dejamos claro que el presente manifiesto no tiene fines partidarios. El compromiso es con la legalidad, con Honduras.

Tegucigalpa, 29 de noviembre de 2017.

 

Nombre Ocupación Identidad
1.      Albany Flores Garca Escritor e historiador 1505-1989-00543
2.      María Eugenia Ramos Escritora 0801-1959-04983
3.      Néstor Ulloa Poeta, catedrático universitario 0312-1978-00042
4.      Carlos Alberto Cedeño Músico 0101-1979-01268
5.      Gabriel Vallecillo Márquez Artista 0801-197607519
6.      Suyapa Portillo, PhD Chicano/a Latino/a Transnational Studies, Pitzer College 0410-1974-00494
7.      Helen Umaña Escritora 1406-1942-00099
8.      Carlos Alberto Midence Matute Músico y arquitecto  
9.      Pavel Cruz Cantautor 0801-1979-03185
10.  Ondina M. Zea Escritora 0801-1960-03884
11.  Julia Carolina Herrera Escritora, académica y cineasta  
12.  Miguel Ángel Acosta Flores Escritor y catedrático 0801-1990-10353
13.  Gustavo Campos Escritor e investigador 0501-1984-10667
14.  Emilio Álvarez Quioto Músico y compositor 0801-1968-00169
15.  Venus Ixchel Mejía Escritora y cantautora  
16.  León Leiva Gallardo Escritor 1703-1962-00258
17.  Paola Flores Bailarina y catedrática 0801-1988-21984
18.  Divina Alvarenga Isaula Escritora y politóloga 0107-1962-00810
19.  Carlos Ordóñez Escritor, catedrático universitario 0610-1982-00169
20.  Murvin Andino Jiménez Escritor, catedrático universitario 0501-1979-08563
21.  Irene Maradiaga Orellana Artista visual, música 0801-1982-05930
22.  Lourdes Soto Trabajadora social, fotógrafa 0801-1986-15145
23.  Luis Madrid Fotógrafo, promotor cultural 0401-1979-01450
24.  Edgar Valeriano Actor de teatro 0801-1971-03762
25.  Otoniel Natarén Álvarez Poeta 0804-1975-03618
26.  Fernando Rey (Fer King) Músico, cantautor, escritor 0801-1982-15011
27.  Suny Arrazola Correctora de estilo 0801-1989-11370
28.  Perla Lusete Rivera Núñez Escritora 0302-1974-00007
29.  Dennis Ricardo Arita Mejía Escritor 0501-1969-06466
30.  José Luis Herrera Somoza Músico 0506-1991-01989
31.  Sayda Bulnes Soprano y cantautora independiente 0805-1981-01457
32.  Fabricio Estrada Escritor 0816-1974-00381
33.  Héctor Efrén Flores (Chaco de la Pitoreta) Escritor y gestor cultural  
34.  Guillermo David Recinos Músico 0801-1988-16078
35.  Jairo Alberto Mejía Rodríguez Editor y escritor 0501-1982-03120
36.  Yadira Eguigure Escritora 1001-1971-00007
37.  Carolina Torres Escritora 0801-1989-12039
38.  Pavel Níñez Músico, escritor y pedagogo 0801 1982 02893
39.  Mayra Oyuela Poeta y escritora 0801 1982 13349
40.  Samaí Torres Periodista 0615-1987-00562
41.  César Lazo Poeta  
42.  Néstor Sosa Músico y abogado 0826-198000409
43.  Saúl Mayorquin Escritor y gestor cultural 0801-1988-12524
44.  Erick Tejada Carbajal Químico y columnista 0801-1980-14653
45.  Delmer Membreño Fotógrafo y periodista 0801-1980-14176
46.  César Manzanares Artista plástico  
47.  Yolani Martínez Poeta y escritora  
48.  Edilberto Borjas Guzmán Escritor  
49.  Armando José Ramos Escritor e historiador  
50.  Gustavo Zelaya Herrera Filósofo y escritor 0801-1952-02761
51.  Hermes Zelaya Herrera Actor  
52.  Johanna Burgos Escritora y catedrática universitaria 0801-1978-10216
53.  Alex Darío Rivera Catedrático y escritor 1601-1975-00640
54.  Josefina Álvarez Quioto Escritora 0801-1970-04094
55.  Venus Ixchel Mejía Escritora 0801198000502
56.  Alex Goevanni Galo Artista visual 0801197201904
57.  Olga Iris Mencía Escritora  
58.  Leticia Salomón Escritora e investigadora 0601-1951-00422
59.  Milton Benítez Periodista 0801-1978-11784
60.  Karen Valladares Escritora  
61.  Fabio Castillo Escritor  
62.  Mario Hernán Mejía Catedrático  
63.  Soledad Altamirano Murillo Escritora, catedrática de literatura 0309-1962-00071
64.  Melissa Merlo Escritora  
65.  Rommel Martínez Poeta 0801-1989-17032
66.  Claudia Lucía Rodezno Máster en Literatura 0801-1988-21260
67.  Armando Maldonado Poeta y editor 0801-1983-13731
68.  Ludwing Varela Escritor 0801- 1984-18827
69.  Alex Meza Lizardo Sociólogo e investigador 0801-1990-20720
70.  Josué Polanco Filósofo y catedrático 0105-1988-00914
71.  Felipe Rivera Burgos Poeta y escritor 0107-1968-00659
72.  Leonel Alvarado Poeta y escritor 0416-1967-00069
73.  Rebeca Becerra Escritora 0801-1970-00185
74.  José Darío Izaguirre Historiador y arquéologo 0704-1966-00645

 

 

LA DEMOCRACIA EN NICARAGUA: un ensayo

Por Ashley Dominic Bermúdez Álvarez

Inicio con un ejemplo que nos puso mi tía María José, a mi prima y a mí para explicarnos y comprender que es la Democracia.

Imaginémonos que en un pequeño territorio hay 6,000,000 de habitantes y que es gobernada por nada más 6 personas ¿Qué pensarías sobre que 6 personas pueden gobernar a 6,000,000 de personas? En primer lugar, esas 6 personas son elegidas por esos 6,000,000 de habitantes por medio de una votación donde el que tenga más parecido en sus intereses y -más votos por ellos- se convierta en la persona que los gobierna. Por eso son importantes las elecciones.

Democracia es igual a la existencia de 4 poderes independientes, un filósofo francés conocido como Montesquieu en 1748 escribió un ensayo sobre la necesidad que tiene un país de separar los 4 poderes para que la Democracia sea real.

Podríamos resumir la teoría de Montesquieu en una frase: “Para que la Democracia funcione cada poder debe ser dependiente”. Estamos en Nicaragua, en este país hay 4 poderes: Poder legislativo, (Se trata de crear las leyes) Poder ejecutivo, (La función de las leyes creadas) Poder judicial, (Supervisión de que nadie incumpla con las leyes o por otro lado un castigo) Y el 4to poder que no existe en muchos países, el Poder electoral (Se trata de las elecciones)

El Poder legislativo, ejecutivo, judicial y electoral tienen como máximo jefe a la Constitución.

Puedo explicar que la Constitución es la mamá de todas las leyes y no puede ser desobedecida, piensen ustedes ¿Qué pasaría si ustedes desobedecieran a su mamá?

Esos 4 poderes representan los gustos, intereses, lo más beneficioso para los 6,000,000 de nicaragüenses, pero solo es posible si realmente no se hace con trampa. Para que esos pocos gobernantes puedan representarnos deben ser realmente electos, no de mentiras sino realmente.

Junto a mi prima vimos un capítulo de una serie en el que pasaba un caso parecido, el capítulo trata de que se hace la inauguración de un restaurante con karaoke, 2 adolescentes retaron a otras 2 a un duelo de canto, luego de que los dos dúos presentaran su canción, el dueño del lugar decidía quienes serían las ganadoras. Todos los del lugar votaban por las 2 adolescentes que fueron retadas, el caso es por qué si las 2 chicas retadas eran las mejores, ¿Por qué ganaron las adolescentes retadoras? Muy fácil, el dueño del lugar era el padre de una de las retadoras. Entonces ¿Qué pasaría si trasladamos el ejemplo a la Democracia en Nicaragua? ¿Qué pasaría si los votos de esos 6,000,000 de habitantes son contados por un poder dependiente del candidato? Se haría trampa y se pone en riesgo lo que Montesquieu dijo sobre que “la independencia de los poderes, asegura la Democracia”. Resulta que al hacer este ensayo me permite descubrir el riesgo que vive la Democracia aquí en Nicaragua. Cuando yo cumpla 16 años yo quisiera que mi voto sea contado y válido.

En la página de Google investigué sobre las elecciones de nuestro país y vi sospechas de otras personas que hace ya varios años dudan de la honestidad del poder electoral en Nicaragua.

Yo como adolescente al hacer este ensayo me puso a pensar en que talvez el país se está equivocando en demasiadas cosas y como principal error es de no interesarse en lo que está pasando, como yo, antes de hacer este ensayo, que no tenía ni idea, ni interés sobre el tema.

Mi primera conclusión es que para que haya Democracia son muy importantes las elecciones.

Lo segundo importante que quiero señalar es que si los 4 poderes del estado no son independientes no hay Democracia. En tercer lugar, el máximo poder es la constitución y debe ser respetada como a una madre o si no debería existir un castigo.

En conclusión, nosotros los adolescentes cuando tengamos 16 años deberíamos prepararnos para una vida democrática.

 

Imagen: One way, Waldemar Strempler

A UN MES DE TEDXManagua: una crónica de George Henriquez

Por George Henriquez
Esa mañana, la presión fue mucha por varias razones, después de 6 años de TEDx en el país, yo sería la primera persona de la Costa Mosquitia (caribe) de Nicaragua que estaría haciendo una presentación en esta plataforma: la responsabilidad era grande.
1) Tenia que hacer que mi presentación estuviera a nivel tipo leyenda, tenia que gustar, interesar, educar y plantear nuestras realidades de manera objetiva
2) Lo mas importante era abrirle el espacio a otras personas de la costa para que también sean invitados para el siguiente TEDx.
Esa mañana me levante con mucha ansiedad. Me estaba asfixiando. No  podía respirar, tenia ganas de vomitar (esa noche no salí de fiesta así que no era goma) Me pregunte, ¿qué es esta mierda que me esta pasando? Claro, la presión de hablar enfrente de mas de 1000 personas y tener solo 15 minutos para plantear las realidades, contextos,política, historias y luchas de los pueblos y comunidades étnicas de la costa no es algo sencillo. Luego, alguien me dijo: !George Relax man, you no going go invent nothing, you going to talk about your years of experience working and studing about these topics, you ready fah this! y ahí hice un click y me dije, yea man, you right me ready for this.
A través de mi activismo he hecho un sin numero de presentaciones, charlas y conferencias a diferentes públicos dentro y fuera del país pero con mas tiempo para hablar. Ahora me tocaba hacerlo frente a mas de 1000 mil personas. También estaba la incertidumbre de que si a alguien le molestaría lo que diría. Pero a como ya tu sabes, si alguien le molesta lo que digo no importa, cuando hablo, hablo del corazón. Participar en TEDxManagua ha sido otro nivel de experiencia mae…
Tuve que decidir que ponerme para hacer mi presentación. Necesitaba algo que representara mi Afro-centricidad, ideología y forma de ser. Algo que representara a la costa. Recibí muchos comentarios y estoy agradecido por las sugerencias. Decidí mejor usar algo con lo que me sentía mas cómodo sin quitar mi Afro-centricidad. Sin embargo, me llevé tres camisas diferentes para luego justo antes del evento decidirme por una de estas.
Finalmente llegue al Olof Palme. Habían muchos estudiantes de secundaria, profesores, personas de la sociedad civil y otras. Lo primero que hice fue ver si reconocía a alguien. Miré a un joven costeño, luego le explique que sería ponente y se entusiasmó mucho con eso pero, a diferencia de él, nadie me reconocía ni me paraba bola, solo era un Rasta Man entrando al Olof Palme.
Luego entré a ver el auditorio, el mismo que vimos la noche anterior, pero ahora se veía diferente. Era impresionante y se veía mucho mas grande. Luego entré a la habitación donde estaban los/as conferencistas y ahí le di una ultima revisada a la presentación del power point. 42 diapositivas para presentar en 15 Minutos, ¡clase de loquera!. Luego buscamos algo que comer y yo andaba una bebida mágica que mezclé antes de salir del hotel, para poder calmar la ansiedad y me la tomaba al suavecito mientras repasaba mi  presentación. A medida que se acercaba la hora se veía a todos/as repasando y practicando lo que tenían preparado.
Finalmente llegaron algunas de las personas que había invitado (costeños/as radicados en managua) a TEDxManagua. Ya me sentía más relajado. Estaba con una amiga de la secundaria Bandelee Alborola y su hermano Abraham Alborola Newball (estudiante de relaciones internacionales). Tenía años de no verla y  nos pusimos al día. Ya tenía alguien con quien hablar y manifestarle toda la ansiedad que tenia. Como todo buen costeño, los invite a ver la sala y las condiciones agradables en la cual nos tenían con comida, agua y refrescos a disposición. Como todo buen host les invité a una botella de Agua purificada, para luego hacer la típica pregunta ¿cómo me veo? a lo que respondieron, ¡you look good man! Les platiqué un poco de lo que estaría hablando en mi presentación. Me manifestaron que se sentían muy identificados/as con las cosas que iba a plantear. Bandelee me dijo  ” Yes George hear in Managua when them see a black girl, them allways sexual harrasing we and insinuating shit to us”
Se vino el momento de la primera presentación de TEDxManagua. Estabamos atentos. Les conté a mis invitados que tenía una botella con una porción mágica para quitarme la ansiedad. Luego se vino la segunda presentación…
Me despedí de mi amiga y su hermano. Me fui a la parte delantera del escenario, ya sin nervios y sin ansiedad, pero esperando que no nos quitaran la energía eléctrica como lo hacen en Bluefields cuando tenemos actividades en la cual me toca hablar. Bajó del escenario Federico Villalobos, quien nos habló sobre infra-estructura. Al bajar me brinda unas recomendaciones técnicas sobre el control que hacía los cambios en la diapositiva “Hay que apretarlo con fuerza y apuntar a la luz roja, porque está difícil hacer los cambios de la diapositiva” Le agradecí por las recomendaciones. Me puse el head set, (como los que usaban los Backstreet Boys) Por mi cabellera tomó algún tiempo ponermelo, pero lo resolvimos. Ya listo para subir, pusieron la presentación de un ponente de TEDx de hace algunos años. No sabía que iban a poner eso antes de mi presentación y me dije ” Rass, Now I going forget evertyhing I was going say!” Busqué mi juguito mágico que había llevado pero no lo encontraba. Le pedí a Marcos Lacayo Bosche (uno de los ponentes, marcos insertaba dinamismo y alegría al grupo) algo para tomar. Encontramos un jugo que estaba a la mitad, ni idea de quien era, pero así me lo tome para que se me bajara el nervio. Por fin hicieron la introducción de mi persona, nuestro siguiente ponente, desde la Costa Caribe………… con el tema: Un solo país, Dos historias diferentes…

 

LOS MALOS NO TIENEN CARA DE MALOS

Por Alejandra De Franco

Me siento hoy a escribir con un sentimiento de rabia que no se me ha quitado durante varios días. Mi objetivo no es educar a nadie, pero si puedo contribuir de alguna manera para que por lo menos una persona se detenga y reflexione, entonces estos minutos sentada frente a mi computadora habrán valido la pena. Lo que aquí comparto es una experiencia personal (y tengo papeles para probarlo).

Últimamente se han realizado denuncias públicas a través de redes sociales de personas que han decido hablar abiertamente sobre un acoso, abuso o violación de las que fueron víctimas. Y como la gran sociedad que somos, que nos encanta emitir juicios de valor desde nuestra superioridad moral, terminamos criticando y atacando a estas personas, y lo peor: pidiendo pruebas. Pero no se queda ahí, sino que también les decimos que no hagan su denuncia pública (porque eso solo sirve para llamar la atención) y les indicamos que el único camino válido es llevar la denuncia a las autoridades y mantenerla en el ámbito privado, como si eso solucionara todo.

Pues bien, les vengo a contar que yo hice exactamente eso que tanto recomiendan.

Mi historia

Tenía 5/6 años cuando empezaron los abusos. Y continuaron durante muchos años. MUCHOS. Jamás me atreví a decir nada, por amenazas de mi abusador, por miedo, por vergüenza. Ni tan siquiera conocía las palabras para nombrar lo que me estaba ocurriendo. No fue hasta que llegué a la universidad, y que en una clase tocamos el tema de la violencia de género, que logré identificarme como sobreviviente de abuso sexual. Tenía 20 años.

Resulta que mi abusador también había violentado a otras niñas, y al darme cuenta de esto decidí dar la cara por ellas, consciente del escrutinio social al que me iba a someter, creía tener la fuerza suficiente para afrontarlo y hacerme de la vista gorda sobre lo que otros dijeran de mí. Pero después sucedió la familia.

Por razones que no voy a mencionar aquí porque involucran a personas de mi entorno familiar con los cuales no tengo ánimos de entrar en discusiones, solo diré que la denuncia pública que yo pensaba realizar se convirtió en privada, y quedó todo en el ámbito privado. Aquí empiezan los meses de tortura de un proceso judicial que no quisiera repetir nunca más en mi vida.

Primero y sobre todas las cosas: la revictimización. Me tocó contar mi historia mil veces. A mi familia a ver si me creían o no, a la fiscal, a la policía, a la médica forense, a la psicóloga forense, a las juezas, a mi jefa para que entendiera por qué iba a faltar al trabajo, a mis amistades, y la lista solo se va haciendo más grande. En un proceso judicial te obligan a utilizar un lenguaje bastante explícito. No sé cuántas veces repetí “ese hombre me metió la mano en el calzón y me tocó la vagina”, no lo podía decir sin lágrimas en los ojos y estaba obligada a repetirlo como lora cada vez que se me solicitaba.

Lo siguiente: las pruebas. ¿Cómo probar que sufriste abuso sexual si no tenés fotos, testigos, videos, grabaciones, restos de semen o marcas visibles en tu cuerpo? Esto fue lo primero que mencionó el abogado defensor: “No hay pruebas, además la supuesta víctima no menciona fechas ni lugares específicos” y pidió que se descartara la denuncia. Yo creí que ahí ya lo tenía perdido, porque ese hombre tenía razón: no había pruebas físicas para demostrar mi acusación. Por suerte la jueza estaba sensibilizada y educada sobre la violencia de género (para que vean lo importante que es formar y capacitar a profesionales en estos temas) y admitió la acusación diciendo que ninguna víctima, por el trauma y el shock que vivieron, va poder nombrar con exactitud todos los detalles. Gracias.

Y así pasé el final del 2013 y la mitad del 2014 en los juzgados de Managua. ¿Qué sucedió? Al final del juicio la jueza declaró a mi abusador culpable del delito y fue condenado.¿Están en la cárcel? No. Está muy tranquilo en su casa soplándose los huevos (excuse myfrench). ¿Por qué? Porque en este país con el dinero baila el mono.

Mientras este individuo está tranquilo y disfrutando la vida, yo tengo que ir a terapia, a grupos de apoyo, contenerme las lágrimas y asegurarme de no tocar el tema alrededor de familiares, en esto último es volver al silencio del que tanto quise escapar. La denuncia formal no es sanadora ni mágica, es importante, pero no resuelve todo.

Denuncia pública ¿de qué sirve?

A pesar de que yo no hice una denuncia pública, si creo en ella por diferentes razones.

El prestigio: uno de los comentarios con los que más me encuentro en estas denuncias son de individuos que se preocupan por que esta persona no termine con su prestigio dañado. Lo siento mucho por él, pero ¿y que hay de la vida que ayudó a destruir? ¿Qué hay de los traumas que causó? ¿Eso es menos importante? Si algo he aprendido de mi experiencia es que no debemos meter las manos al fuego por NADIE. Los abusadores no son monstruos con caras feas y mal vestidos. Los tenemos al lado y ni yo podría identificar ahora a uno. Se disfrazan de las mejores personas y tratan muy bien a sus amistades y a su familia, destacan en el trabajo, son simpáticos, exitosos. Y a tus espaldas, ese mejor amigo, ese ejemplar esposo, ese compañero de trabajo, puede estar violentando a otras personas. La denuncia pública nos ayuda a identificar a estas personas y desmitificar esa idea de que los malos deben tener cara de malos.

Romper el silencio: otro aprendizaje que retomo de mi proceso es la importancia de hablar y compartir las experiencias. Cuando empecé a comentarlo en círculos de confianza y luego con personas de no tanta confianza, me empecé a encontrar con historias similares, personas que hasta el momento no se reconocían como sobrevivientes o que pensaban que eran las únicas locas en este planeta que habían pasado por eso. La denuncia pública ayuda a hacer visible una problemática que se ha callado y mantenido en lo privado durante siglos. Con solo hablarlo ya podés estar ayudando a alguien que pensaba que estaba sola en esta lucha.

Desde mi punto de vista la denuncia formal (en la policía) permite establecer precedentes, y la denuncia pública ayuda a hacer visible la problemática.

Admiro a las personas que lo han hecho de manera pública, requiere mucho valor. Si en mi experiencia desde lo privado fui víctima de comentarios malintencionados y amenazas de muerte (que por cierto tengo todos esos mensajes y correos bien guardados), no me imagino lo que tienen que soportar las personas que lo hablan públicamente.

Podría sentarme a escribir mil páginas sobre este tema, hablar sobre las secuelas y los traumas, sobre la terapia y buscar ayuda, etc. Solo quisiera terminar con lo siguiente:

Parece que aún no logramos comprender cuánto mal estamos haciendo al darle la espalda a las sobrevivientes y decirles que sin prueba no les creemos. Solicitar pruebas a las sobrevivientes de violencia solo legitima la revictimización a la que son sometidas. Además ¿quiénes somos nosotros para estar exigiendo pruebas? La historia de las sobrevivientes siempre se pone en duda, la del abusador no.Deberíamos empezar a exigirle pruebas a ellos también -y su CV y su participación en talleres sobre igualdad de género no cuentan-.

Por Alejandra De Franco

Imágenes: Collages de Rocío Montoya