VOLUNTAD DE CUESTIONAR

Por Eduardo Flores Arróliga

México, D.F. Septiembre, 2015

 

Durante la niñez surgen las primeras interrogantes sobre el mundo, por eso no es extraño que de repente un niño te pregunte: ¿Por qué nos morimos?, ¿por qué debo cumplir con mis obligaciones?, ¿dios es hombre o mujer?, ¿qué tan grande es el universo? La infancia es una etapa clave, porque son las primeras exploraciones que el ser humano tiene con la vida, esos primeros pasos con la sociedad y con el entorno que le ha tocado vivir. En la medida que uno va creciendo las preguntas van cambiando o sencillamente desaparecen.

En el caso de las personas que hacen filosofía como carrera profesional, el cuestionar es necesario para encontrar un fundamento primero y último que les posibilite describir e interpretar la realidad humana. Y aún más, tener desde ahí un actuar concreto, al punto de resquebrajar y construir nuevos paradigmas. En el Menón, diálogo de Platón, le dice Menón a Sócrates: Había oído yo, aun antes de encontrarme contigo, que no haces tú otra cosa que problematizar y problematizar a los demás. Tanta era la necesidad de Sócrates por preguntar y descomponer hasta el más sólido sistema de verosimilitud que sus interlocutores llegaban a reconocerlo o sencillamente se molestaban con él, al punto de condenarlo al exilio o tomar la cicuta para silenciar su derecho a cuestionar.

Desde mi condición cultural nicaragüense me cuestiono si hay una tradición filosófica, y si existe ¿Cuáles han sido sus logros para el desarrollo humano?, y ¿qué lugares ha recorrido? Será que se encuentra en el Departamento de Filosofía de la Universidad Nacional Autónoma Nicaragüense (UNAN) donde no existe una licenciatura a fin, o en la Universidad Centroamericana (UCA), recluida al Departamento de Ciencias Sociales, o acaso está en el Instituto de Ética, valores y desarrollo de la Universidad Americana (UAM) que promueve las Obras de Alejandro Serrano Caldera.

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Collage de Laurindo Feliciano

Estos espacios institucionales están centralizados en Managua, además no son promovidos con el mismo entusiasmo que otras áreas del conocimiento. Por lo tanto, no se puede permitir que la filosofía se desplace mediocremente en las universidades, sino habrán más lugares como Nueva Acrópolis, organización que se lucra con un discurso escaso de lo que realmente es la filosofía aplicada. Por eso, si ya existen ciertos lugares que enseñan esta disciplina, hay que contribuir para que esos espacios no desaparezcan. Un ejemplo, fue El Búho, programa radial que alzo vuelo durante el 2010 y 2011 en la radio universidad. Su objetivo era promover la filosofía desde temas cotidianos como el humor, los estudios, la lectura, el cuerpo, entre otros asuntos que captaban la atención de diversas personas.

Sin embargo, pocas puertas promueven el pensamiento auténtico de la filosofía. Desgraciadamente, se puede chocar con malas interpretaciones filosóficas, envueltas en un hippie-librismo, donde hacen una mezcolanza entre vegetarianos con buenas vibras, yoga, espiritualidad, new age, conexión con la madre tierra, y hasta cuestiones de género y feminismo, mientras se fuman un cigarrillo en algún bar o café, disipándose entre el faranduleo que toda provincia colonial necesita para vivir. Al igual que esas personas que solo pasean los libros, porque su objetivo no es la lectura misma, sino pertenecer a un gremio supuestamente interesante. Estos promotores de la ignorancia se sienten con la autoridad de ser críticos literarios e intelectuales, alguno que otro se dice llamar poeta, artista o escritor, y en el momento menos pensado se sienten con la autoridad de decir, en un tweet, que escritores como Joyce están sobre valorados y que los griegos deben ser superados.

Aún así, no se puede negar una tradición filosófica en Nicaragua, porque si no mal recuerdo Mariano Fiallos Gil no la ignoraba, la ejercía desde su visión de autonomía universitaria. En José Coronel Urtecho y su discurso a la primera lección inaugural de la UCA, se nota la influencia de Hegel y Marx; el pater Ángel Martínez Baigorri con sus clases de estética enseñó a muchos, sobre todo a aquellos poetas de renombre como Ernesto Cardenal y Carlos Martínez Rivas; también Juan Bautista Arrien con su clases de Antropología filosófica y su libro Filosofía del hombre; Ricardo Pasos Marciacq, heredó tanto las clases del pater Ángel como las de Arrien,  además es asiduo lector de neurociencia y especialista en las filosofías de Nietszche, Heidegger y Zubiri.

Existe una tradición de excelentes educadores de filosofía en los años del siglo XX hasta la fecha, como Elisa Arévalo, César Sosa, Freddy Quezada, Napoleón Fuentes, Jorge Alvarado Pisani, Balbino Suazo; Jordi Corominas y Judith Ribas en los ’90; las conferencias de Leopoldo Zea cuando Serrano Caldera era rector de la UNAN en los años ’80. Ellos han luchado por la liberación del pensamiento filosófico, a través de la enseñanza y han aportado desde una actitud reflexiva a la construcción cultural nicaragüense.

Son muchas las circunstancias que afectan en el progreso humanístico de una época o país, y Nicaragua no se queda atrás. Es ahí cuando la filosofía se convierte en un aliciente para generaciones dispersas y deambulantes en materia de cuanta información tergiversada les llega. Por ejemplo, la incorporación de esta disciplina en la educación escolar, primaria y secundaria, de algunos países de América Latina promueve la reflexión crítica, a partir de métodos que se adecuan a las necesidades y niveles de sus estudiantes. En el último año del bachillerato nicaragüense existe la asignatura de filosofía, pero al igual que materias como historia y geografía, los maestros no tienen la capacitación y el material didáctico suficiente para incidir en el discernimiento educativo de sus estudiantes. Ya no basta con enseñar a leer y escribir, también hay que fomentar la voluntad de cuestionar, de lo contrario las  revoluciones se truncan, convirtiéndose en imágenes idealizadas o en acciones de panfleto que alimentan discursos trasnochados.

La filosofía puede estar en cualquier sitio, no se necesita viajar a Alemania para entenderla, tanto le gusta estar inmiscuida en los problemas del ser humano que jamás ha ignorado su actuar político. Y cuando ella se manifiesta para transformar su tiempo, logra acontecimientos polémicos. Pues, no se olvide que los Sócrates se terminan tomando la cicuta, los Walter Benjamin toman dosis letales de morfina al no tener una visa de salida para huir de su holocausto y los Ellacurías son silenciados con balas expansivas, como una vez sucedió y sigue sucediendo en países donde los tuertos gobiernan.

Eduardo Flores Arróliga (Managua, 1989).

Realizó estudios en Humanidades y Filosofía en la Universidad Centroamericana (UCA-Managua).

Trabajó como docente en filosofía, ética y patrimonio cultural. Impartió cursos de español y cultura nicaragüense en el JICA, Japan International Cooperation Agency de Managua.

Ha publicado en periódicos y revistas nacionales sobre educación, filosofía y literatura. Participó en congresos y conferencias que promueven la filosofía realizada desde Centro América.

Actualmente, estudia la Maestría en Filosofía en la Universidad Iberoamericana, México D.F

JUVENTUD, HABLEMOS DE PATRIA SIN CELEBRAR

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Por Animal Político

En Nicaragua, el gobierno no ha querido apropiarse de la obligación de informarle a la población sobre todas las decisiones que se toman, no dan conferencias de prensa, no hay consultas a la población sobre temas tan importantes como el Gran Canal Interoceánico, no hay credibilidad en el Consejo Supremo Electoral, en el Sistema Judicial. Hay seguridad contra la delincuencia, el narcotráfico pero no hay seguridad para los ciudadanos que protestan, son tomados como enemigos del Estado. Existe una serie de planes estratégicos muy bien estructurados en papel, a la hora de observar su ejecución hay injerencismo político partidario, desde la constitución por decreto, de lo que actualmente representa la acción de la ciudadanía, los Consejos de Poder Ciudadano, es en realidad una acción colectiva del partido de gobierno, Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN.

Si vemos la participación de los jóvenes en este sistema y podría celebrarse. Los jóvenes se le da un espacio privilegiado, hay organización políticas, culturales y ambientales como la Juventud Sandinista, el Movimiento Guardabarranco, la red de Comunicadores, el Movimiento Cultural Leonel Rugama y otros, en los que estimula la participación de los jóvenes de la ideología gobernante, incluso tienn puestos importantes en esta estructura, que es una mezcla de Estado Partidario Político. Pero ¿ para qué tantos vigores dispersos? ¿Estarán claros estos jóvenes de que no todos somos sandinistas? Y si lo somos ¿Qué todos no queremos estar en el partido a la manera que está? ¿De qué tener cédula no es una gracia de Estado sino un derecho marcado por el bien común? ¿Sabrán de que no todos nos gustan las canciones de la propaganda partidaria, que a todos no nos gusta de que se invierta dinero en los Árboles de la vida sino que se invierta en vivienda, mejora de la educación y la salud pública? Manifestar la ideología con libertad y beneficio debe ser una acción satisfactoria para un grupo, pero no para un país que deber diverso y sano en la pluralidad.

Eso por un lado, por el otro, la gente que lucha contra el sistema político actual tiene fe que la forma de mejorar el actual sistema de Estado es militar en los partidos políticos de oposición para de sustituir. Digo sustituir porque en teoría no necesitamos cambios de partidos en los gobiernos necesitamos cambios en la manera que se está gobernando en Nicaragua. Los líderes de los partidos políticos de oposición guardan tanta ilegitimidad en lo que dicen, en lo que hacen y lo que individualmente desean. Y ahí entra mi crítica contra el papel de los jóvenes. La gente que celebra el involucramiento partidario de la oposición, quieren que los jóvenes militen con sus partidos, que luchen contra el gobierno y como no sucede así, los presionan utilizando la opinión pública, fomentando la idea de que los jóvenes no participan, no les importa la política. No es así. Los jóvenes, no en su mayoría, pero los que están activos dentro de las organizaciones civiles, mueven la protesta bajo sus inspiraciones del bien común, a lo que ellos discernieron como punto de lucha. En los partidos de oposición no se da un espacio de liderazgo , primero, porque ni siguiera se les da espacio de liderazgo dentro de las filas de partido a otras personas que son las eternas jugadoras del color partidario, y segundo, porque si se les da paso traerían consigo una serie de ideas muy transformadoras, háblese de derechos civiles igualitarios que tiene las personas de la diversidad sexual, feminismo muy implantado capaz de mover y remover leyes que salvaguardan la vida de las mujeres, en estas, la aprobación del aborto, ideas que tienen objetivos concretos como la protección del medio ambiente que contrarrestan los intereses económicos y conservadores de algunos grupos en este país, y que de alguna manera se deben tomar en agenda así como la Educación, la vivienda y la salud pública.

¿Cuál es la aspiración de estos jóvenes? Seguir luchando sus ideas concretas en especial contra este gobierno y contra el otro hipotético sustituto, ambos gobiernos juegan en nuestras mente, ambos son iguales. Luchar contra los mismos nombres, contra los mismos vicios tener como enemigo de Estado, el buen periodismo, la consulta de la mayoría, el beneficio equitativo de los bienes del Estado que se pagan con impuestos. Luchar contra esas ideas concretas que nos perjudican directamente, luchar en especial contra este gobierno y contra el otro hipotético sustituto, el que podrá ser, ambos gobiernos juegan en nuestra mente, ambos son iguales.

Por Animal Político